Estudiantes, padres de familia, organizaciones sociales y efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de la ciudad de Oruro marcharon ayer en contra de la violencia infantil y la impunidad para los agresores.
Con carteles en mano, el grupo exigió seguridad en los barrios, hogares y escuelas. También reclamó por la muerte de una niña de nueve años en la zona Sur el 14 de abril, porque las investigaciones aún no apuntan a algún responsable.
“Ya no hay seguridad ni en la familia. ¿Qué podemos hacer frente a este tipo de actos inhumanos?, ¿a dónde vamos a acudir?, ¿quién podrá hacer justicia? Mientras tanto, los delincuentes están libres y al acecho de otras víctimas”, expresó Rosa Quenta, madre de familia. Las juntas escolares anunciaron que se organizarán para desplazarse a diario por la ciudad como guardianes de niños.






