Falta de alcohol sanitizado cerca de los aparatos y de limpieza en baños y duchas, además de escaso personal, son las principales anomalías que detectó el viceministro de Defensa del Consumidor, Guillermo Mendoza, en un operativo en dos gimnasios del centro paceño.
Ese despacho, que depende del Ministerio de Justicia, dejó llamadas de atención escritas a los dos negocios ubicados en las calles Graneros y Murillo.
“Los sanitizadores y los baños y duchas fueron los principales problemas; tienen una semana para mejorar”, añadió la autoridad nacional. El domingo 17 de abril, La Razón publicó un informe, según el cual solo 8 de los 45 gimnasios legales en la ciudad de La Paz tenían registro sanitario.
Los usuarios de aquellos negocios que no tienen ese documento u operan en la ilegalidad se exponen a contraer infecciones dérmicas, respiratorias, entre otras. “Hallamos condiciones higiénicas deplorables, por eso les entregamos las recomendaciones”.
La competencia entre el ámbito local y departamental es uno de los problemas que halló el viceministro, ya que unos cuentan con licencia de la Alcaldía y otros, de la Gobernación, que es la que debe emitirlos. Otra irregularidad es la falta de instructores. “Un guía de ejercicios trabaja hasta con ocho personas y les dijimos que debe hacerlo con tres, no más”.
Mendoza también destacó que no basta que ese personal “tenga únicamente músculos como condición; por un mal instructor uno se puede lesionar”. El viceministerio visitó también un gimnasio en el macro Sur. Allí solo dejó una amonestación verbal porque “las condiciones eran aceptables”.






