Platillos voladores blancos de ojos luminosos son los camareros del primer “Dron Café” del mundo, el cual atiende en la Universidad Tecnológica de Eindhoven, Holanda. En este establecimiento, los camareros pasan volando entre las mesas… literalmente.
El robot llamado Blue Jay, primer dron doméstico de interior autónomo, se acerca y toma el pedido de los clientes, que señalan su elección en la carta de cócteles, anunció Tessie Hartjes, estudiante y responsable del proyecto a la agencia AFP. “Sus ojos se van rellenando poco a poco, como una barra de descarga.
Una vez que se han iluminado completamente, quiere decir que el pedido está listo. Y otro dron lleva la botella a la mesa, sujeta por medio de una pinza”, explica Hartjes. Este café experimental de aspecto futurista abre con ocasión del “Dream & Dare Festival”, celebrado por el 60 aniversario de la universidad, y propone cuatro cócteles, con y sin alcohol, todos verdes o azules, como los ojos de media luna de Blue Jay.
Este “animal doméstico adiestrado”, enteramente recubierto de una carcasa, es “inteligente, está impaciente por aprender y listo para jugar”, según sus desarrolladores. Con un costo de producción de más de 2.000 dólares por pieza financiados por la universidad, inversores privados y un sistema de financiación participativo, estos minihelicópteros (seis, por el momento) son el fruto de nueve meses de trabajo de 20 estudiantes voluntarios.






