Como parte de una reestructuración institucional, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) activará en septiembre un plan para certificar con los parámetros de calidad internacional ISO seis procesos vinculados con el ejercicio de los derechos democráticos.
El organismo estatal se planteó en enero un plan quinquenal con la perspectiva de revertir la imagen que provocó la crisis institucional de mayo de 2015 cuando las anteriores autoridades renunciaron en medio de críticas y denuncias de afinidad con el oficialismo.
“Estamos en un proceso interno que coincide con esta visión de fortalecer los procesos, los procedimientos, la calidad de la gestión (con el ISO), su transparencia de cara a la confianza que la población debe seguir construyendo o ratificando en el órgano”, indicó a La Razón la presidenta del TSE, Katia Uriona. “En septiembre ya podríamos plantear los alcances de esta iniciativa que se viene encarado junto con el proceso de auditoría al padrón”, explicó.
¿Pero qué es el ISO electoral? Según la Organización de Estados Americanos (OEA), es una herramienta de mejoramiento de la gestión pública electoral que promueve mecanismos de transparencia y confianza de la ciudadanía, de partidos y organizaciones políticas; candidatos y otros actores de la sociedad.
En la edición impresa de La Razón se detalla cada uno de los procesos sobre los que se aplicarán los mecanismos de certificación y de calidad.






