El presidente Evo Morales dio este lunes por superado el caso de las afirmaciones que hizo en su contra el periodista Humberto Vacaflor (vinculándolo con la muerte de una pareja en El Chapare) y por las que le inició un proceso ante la justicia ordinaria por «alusiones difamatorias, calumniosas e injuriosas».
Lo hizo seis días después de que un juez fallara en contra de Vacaflor y ordenara su retractación en el mismo medio en el que lanzó las acusaciones el 28 de julio, fallo que el periodista cumplió en la misma noche, aunque aclarando que lo hacía debido a que “el sistema es muy poderoso”.
“Ahora se aclaró felizmente. Por eso quiero decir que en caso de Evo todo está terminado, perdonado, disculpado, no sé cuál será el término jurídico. Lo importante es que todos nos respetemos”, dijo el Jefe de Estado durante una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno.
Lea además: Juez otorga a Vacaflor plazo de 5 días para que se retracte de sus declaraciones sobre Morales
Dijo que el fallo de la Justicia, además de “demostrar que hay libertad de expresión”, pone un antecedente para evitar que la dignidad de las personas sea atropellada por las mentiras que algunas personas expresan en los medios de comunicación.
“A veces la llamada libertad de expresión es confundida con una difamación, una agresión. ¿Si sobre el Presidente mienten, cómo será sobre el pueblo?”, reflexionó.
Lea además: Gobierno dice que retomó la confianza en la autorregulación de los periodistas
También se refirió al caso de las periodistas Amalia Pando y Roxana Lizárraga, sobre quienes el Tribunal Nacional de Ética Periodística (TNEP) emitió un fallo para que rectifiquen las declaraciones que hicieron sobre un presunto estado de embarazo de la ministra de Salud. Dijo que no es posible denigrar la dignidad de las personas con mentiras y aclaró: «no son todas y todos, son algunos periodistas».






