En la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, el presidente Luis Arce planteó este martes siete puntos para un nuevo “orden mundial” en el que todos sean parte, con igualdad de derecho y obligaciones, sin “imposiciones” de ningún tipo y “sin amos ni esclavos”.
“Un nuevo orden donde prime la solidaridad, la complementación y la colaboración por encima del egoísmo y la mezquindad. Con la certeza que ese mundo mejor es posible y necesario”, dijo el mandatario en su intervención de la 78° Asamblea de la ONU.
Entre los puntos que planteó el mandatario están: la declaración al mundo como territorio de paz, la construcción de un nuevo pacto para el futuro, el cambio del sistema capitalista, luchar contra la crisis climática, el impulso de los derechos humanos y la democracia, el destierro de sanciones y medidas coercitivas unilaterales y finalmente la ocupación de Palestina.
El jefe de Estado, en el primer punto, reiteró, igual que el año pasado, la proposición de que se declare al mundo como territorio de paz. “Debemos poner fin, de una vez por todas, a la carrera armamentista y priorizar el diálogo sincero y la diplomacia de los pueblos para resolver los conflictos armados que amenazan la existencia de la humanidad”.
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También, planteó el quebrantar cuanto antes el orden internacional “injusto” que agobia a los pueblos y sentarse para construir un nuevo pacto para el futuro.
“Desde Bolivia hemos empezado a discutir la posibilidad de un nuevo pacto para el futuro, pero para hacerlo debemos recordar el pasado, resolver el presente, y prepararnos para el porvenir. Estamos obligados a abordar las necesidades de las generaciones presentes y futuras de manera equitativa. No podemos permitir que un niño muera hoy de hambre para asegurar la merienda de otro niño que todavía no ha nacido”, señaló.
Cambio de sistema
En el tercer punto, Arce señaló que es preciso y urgente cambiar el sistema capitalista en tiempos de neoliberalismo, que multiplica y reproduce las formas de dominación, explotación y exclusión de las grandes mayorías.
“La crisis multidimensional del capitalismo se ha desnudado en el contexto postpandemia y se ha exacerbado por los efectos del conflicto militar en el Este de Europa; y estas no son más que expresiones de la transición hacia la configuración de un orden mundial distinto al que actualmente tenemos”, dijo la autoridad.
La cuarta idea se basa en que la crisis climática requiere acciones concretas y compromisos renovados. “Bolivia ha planteado el reconocimiento de la Madre Tierra en la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de la Resolución aprobada el 22 de abril del 2009, como un esfuerzo para que como comunidad internacional tomemos conciencia de la importancia de la restauración de los procesos naturales para la sobrevivencia del ser humano”.
En el quinto planteamiento, el mandatario indicó que se debe continuar impulsando con una mirada más amplia los derechos humanos y la democracia. “A pesar de los progresos alcanzados, el mundo sigue siendo un mundo desigual. Si bien es cierto que los pueblos construyen su propio destino, también es cierto que el vivir bien de nuestros pueblos ha sido menoscabado durante siglos por el colonialismo legal, económico e ideológico”.
El jefe de Estado hizo énfasis, en su sexta idea, el de desterrar del sistema internacional la implementación de sanciones y medidas coercitivas unilaterales.
“Otro tema que no puedo dejar de mencionar en esta oportunidad es el relacionado a las medidas coercitivas unilaterales y las sanciones que se aplican a pueblos hermanos, atentando contra su desarrollo y los derechos humanos más elementales. Estas medidas son una muestra de un sistema disfuncional y alejado del derecho internacional y el multilateralismo”.
Finalmente, indicó que se debe detener cuanto antes el atropello al pueblo palestino. “En cuando a la ocupación de Palestina por parte de Israel, no podemos seguir permitiendo el sufrimiento del pueblo palestino. Reiteramos nuestro apoyo a las iniciativas mundiales y regionales, el derecho internacional y las resoluciones de la ONU que buscan garantizar una solución, donde el pueblo palestino ejerza su derecho a la autodeterminación y construya su propio estado libre, independiente y soberano con las fronteras previas a 1967”.






