El ministro de la nueva cartera de Energías, Rafael Alarcón, posesionó este viernes a Joaquín Rodríguez y Luis Alberto Echazú como viceministros de Electricidad y Energías Alternativas y de Altas Tecnologías Energéticas, respectivamente. Ambos tienen la responsabilidad de convertir al país en centro energético de la región.
Justamente Alarcón marco el derrotero de las nuevas autoridades tras manifestar que sus principales tareas son garantizar el suministro eléctrico en el país y explorar nuevas fuentes de energía, entre ellas las alternativas, para la exportación. “La tecnología es el futuro”, sostuvo.
El presidente Evo Morales, quien también participó del acto, afirmó que su gobierno y el país tienen depositadas sus “esperanzas” de crecimiento en el recientemente creado Ministerio de Energías pues considera que existe un alto potencial energético.
El vicepresidente Álvaro García había anticipado el miércoles que Bolivia perfila, a través de la concreción de proyectos hidroeléctricos como El Bala y Rositas, convertirse a futuro en un ofertante “imbatible” de energía eléctrica a precios competitivos para mercados como el de Argentina, Brasil y Chile.
Morales afirmó este viernes que la nueva cartera y sus reparticiones «deben trabajar esa línea, para garantizar más plantas hidroeléctricas«.
Otra apuesta importante es la industrialización a gran escala de litio y la generación de tritio, un compuesto energético que se produce a partir del primer elemento químico.
Echazú, el nuevo viceministerio de Altas Tecnologías Energéticas, tiene la misión de impulsar la generación de tecnología a partir de esa premisa y concretar el emplazamiento del centro nuclear proyectado para la ciudad de El Alto.
El Jeefe del Estado boliviano sostuvo, al respecto, que cuando se alcance «la industria del litio, Bolivia podrá decidir el precio del litio en el mundo«. (27/01/2017)
