El Gobierno afirmó este lunes que no existe información consistente que respalde la hipótesis de que los asaltantes de la millonaria remesa que transportaba la empresa Brinks estén vinculados con el cártel brasileño Primer Comando Capital (PCC), una de las organizaciones criminales más violentas del vecino país, vinculada al narcotráfico.
El presidente en ejercicio, Álvaro García Linera, dijo que todo indica que se trata de un grupo de criminales dedicados al robo, aunque recordó que las investigaciones aún continúan en proceso, al igual que el operativo policial para capturar a los delincuentes que huyeron al monte en la frontera con Brasil.
“No sabemos el origen de estos delincuentes y la especulación de que pertenecerían a un grupo narco es eso, solo especulación. Por el modus operandi de la gente que se dedica al narcotráfico, no hacen asaltos; eso más parece un grupo de asaltantes que se dedica a robar bancos y remesas”, afirmó durante una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno.
Destacó además el trabajo que realiza la Policía Boliviana en este caso y consideró injustas las críticas a su labor. “Los estamos persiguiendo y hemos movilizado todo lo necesario, grupos especiales e inteligencia. Ojalá tengamos resultados en las próximas horas o días”, señaló.
Un grupo de asaltantes robó la anterior semana una remesa de aproximadamente $us 1,3 millones que era transportada por la empresa Brinks con destino a una población fronteriza con Brasil. Al menos nueve de los asaltantes fueron interceptados en una hacienda en Santa Ana de Chiquitos y tras una balacera que dejó al menos cinco policías heridos, huyeron hacia el monte, donde actualmente son buscados por la Policía, con apoyo de las Fuerzas Armadas.
El fin de semana, el diario El Deber informó, con base a datos de «altos manos de inteligencia», que el propietario de la hacienda donde se atrincheraron los asaltantes tiene nexos directos con el PCC brasileño, además de cuentas pendientes por delitos de narcotráfico.
Ayer, las FFAA reforzaron los controles en las fronteras con Brasil y Paraguay para evitar que los delincuentes puedan salir del país.
El ministro de Defensa, Reymi Ferreira, aseguró que desplazaron 200 los efectivos hacia ambas fronteras para coadyuvar con la labor que viene desarrollando la Policía.
“Nosotros como Fuerzas Armadas lo que hemos hecho es un reforzamiento de las fronteras, para evitar que (los antisociales) puedan fugarse del país, hemos reforzado con grupos de controles las vías de acceso a las fronteras hacia Brasil principalmente, pero también hacia Paraguay”, aseveró a La Razón, según publica hoy en su edición impresa. (03/04/2017)






