La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) comunicó a Chile del cierre del caso abierto por Bolivia para la dictación de una medida cautelar a favor de los nueve bolivianos que fueron detenidos el 19 de marzo cuando luchaban contra la frontera. Tras ser sentenciados y pagar una multa, los nueve fueron expulsados.
A través de una carta dirigida al canciller Heraldo Muñoz con fecha del 14 de julio, el organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) informó que, «teniendo en cuenta la información remitida a la CIDH por ambas partes, el expediente correspondiente a la presente solicitud de medidas cautelares fue oportunamente cerrado».
Los familiares presentaron la petición de la medida cautelar ante la CIDH para la protección de los derechos de los nueves bolivianos que fueron capturados y enviados a la cárcel de Alto Hospicio. Se denunció que fueron torturados durante su captura y que eran violados sus derechos humanos.
La medida cautelar se presenta en situaciones de gravedad y urgencia. La ““gravedad de la situación”, significa el serio impacto que una acción u omisión puede tener sobre un derecho protegido o sobre el efecto eventual de una decisión pendiente en un caso o petición ante los órganos del Sistema Interamericano”, según el artículo 25 del Reglamento de la CIDH.
En tanto que la “urgencia de la situación” se determina por la información que indica que el riesgo o la amenaza sean inminentes y puedan materializarse, requiriendo de esa manera acción preventiva o tutelar.
El organismo internacional no se pronunció sobre el caso y desde Chile, a través del portal digital emol, se conoció del cierre del caso abierto.
Los siete funcionarios aduaneros y dos militares llegaron a La Paz en junio tras permanecer 101 días en Chile acusados de tres delitos. Se sometieron a un proceso abreviado y fueron condenados. Fueron expulsados después de pagar una multa de cerca de $us 50.000.






