Hace un año estuvo al borde de la muerte, pero hoy la ilusión ha vuelto; Plácido Cota, el cocalero que sufrió la explosión de una dinamita en manifestaciones de 2022, volvió este martes al hospital donde le salvaron la vida, esta vez caminando y con una nueva esperanza de vida.
“Hermanos, estoy con vida. Tengo dos hijos, una familia, mi papá que ha sufrido mucho, mis hermanos”, expresó el cocalero, ante los medios.
Cota volvió este martes, que se cumplió un año del accidente que casi le cuesta la vida, al Hospital Arco Iris de la ciudad de La Paz. Allí el 8 de agosto de 2022 llegó en estado crítico, luego de que una dinamita explotó en su mano y lo dieron prácticamente por muerto; pero una larga lucha y el esfuerzo de los médicos cambiaron su destino y le dieron una nueva oportunidad.
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“Lloro de felicidad porque si hubiera llegado a otro hospital hubiese sido diferente las cosas. Dios me ha iluminado con cada cosa que ha ido pasando después de la tragedia del 8 de agosto”, señaló Cota.
PLÁCIDO COTA
El cocalero admite que lo sucedido le cambió la vida. Si bien tiene la satisfacción de ponerse de pie por sí mismo, su pierna, así como su mano y su abdomen quedaron afectados. Camina con ayuda de prótesis y una muleta, pues, aunque no es quien era previo al accidente, tiene ansias de vivir y compartir con su familia.
Los médicos lo abrazaron, recuerdan las al menos siete operaciones que debieron realizarle, además de las curaciones y todo el tratamiento que hoy le permiten estar en pie y sonriendo a sus seres queridos.
“Hace un año atrás él llegaba con pocas probabilidades de recuperarse o salvarse la vida; hoy vemos a un ciudadano funcional, él está trabajando, es padre de familia. Su salud se ha recuperado casi al 90%”, indicó la médico Yael Cazón, del Hospital Arco Iris.
Cota estaba en las manifestaciones que movieron al sector cocalero del norte de La Paz, cuando este siniestro sucedió.
“Aún sigo con cuidados, voy a necesitar citas médicas, pero lo bueno es que estoy psicológicamente sano, es lo que pienso, soy derecho. La mano no me dificulta en nada, tengo mi prótesis gracias al pueblo yungueño que me ha regalado. También, un poco lo que tengo que aceptar la realidad es de mi pierna, me han destrozado la pierna, no tengo el abdomen, mi pierna todo el tiempo está adormecida, pero lo bueno es que estoy parado, me puedo parar, puedo brincar, soy fuerte”, dijo Cota.






