El exsenador Róger Pinto asilado en Brasil tenía pensado retornar a Bolivia en 2018 y estaba consciente de las posibles consecuencias, ya que tenía más de 20 procesos en su contra y una sentencia. Era un pastor evangélico y en vida decidió que sus órganos sean donados, informó el también exdiputado y abogado Luis Vasquez.
“Iba a tomar un vuelo, lo iba a anunciar públicamente, probablemente iba a aterrizar en Viru Viru (Santa Cruz) y seguramente lo iban a detener, pero él estaba dispuesto a correr eso”, reveló el abogado, quien defendió legalmente y acompañó al extinto legislador cuando pasó cerca de 15 meses en los ambientes de la legación diplomática brasileña en La Paz.
Fernando Tiburcio, abogado de Pinto en Brasil, también reveló que su defendido le comentó una semana antes del siniestro aéreo que tenía pensado retornar a Bolivia a pesar de las consecuencias que implicaría.
Pinto se encontraba desde 2013 con asilo en Brasil tras haber huido con ayuda del diplomático Eduardo Saboia en un vehículo oficial y tras burlar el control policial que se había dispuesto. Se asentó en el Acre, región vecina a la boliviana, junto a su familia. Estaba dedicado a realizar vuelos de tipo comercial desde diferentes aeropuertos.
La aeronave que pilotaba el sábado cayó a tierra provocándole graves daños que terminaron por acabar con su vida, la madrugada de este miércoles en Brasilia. El siniestro ocurrió en la ciudad de Luziânia, en el estado de Goiás (centro), pero fue evacuado hasta Brasilia, precisamente por la gravedad de su estado de salud.
Vásquez, también exlegislador, fue abogado de Pinto y estuvo acompañándolo durante ese encierro forzoso en la legación brasileña a la espera de un salvo conducto que le permita abandonar Bolivia y que el gobierno se lo negó con el argumento de que tenía que responder por los varios procesos penales.
Recordó en una entrevista con Unitel que el también conocido como “Chonta Pinto” no era afecto a la televisión y durante los 15 meses de encierro en la legación brasileña solo se dedicaba a leer la biblia y algunos libros que le llevaba como abogado.
Solo Vásquez tenía autorización de visitarlo en esa especie de “régimen de aislamiento”, por lo que a diario ingresaba a la sede diplomática para hablar con el hoy extinto senador de oposición.
Sus restos serán cremados, pero antes sus órganos serán donados como fue su voluntad. Daniela, hija del extinto legislador, informó el miércoles que las cenizas de su padre serán velados en Cobija, su tierra natal, y esparcidas en su hacienda.
Legisladores de oposición expresaron su pesar por lo sucedido, en tanto que el presidente del Senado, Alberto Gonzáles, informó que estaban disponibles los ambientes legislativos para que se le rinda un homenaje póstumo. De hecho se armó una capilla ardiente y el inicio de una sesión se guardó un minuto de silencio en un homenaje póstumo.






