Las Fuerzas Armadas mostraron su predisposición para coadyuvar en la investigación de los cinco miembros de la Comisión de la Verdad, aunque advirtieron que los archivos de la época dictatorial pudieron ser destruidos.
El comandante de las Fuerzas Armadas, general Luis Ariñez, expresó la disposición institucional en el acto en el que se activó el trabajo de la comisión para esclarecer asesinatos, desapariciones forzadas, torturas, detenciones arbitrarias y violencia sexual entre 1964 y 1982.
“Estamos abiertos nosotros con los que dispongamos (a coadyuvar)”, afirmó la autoridad, quien participó de la posesión de Édgar Ramírez, Nila Heredia, Isabel Viscarra, Teodoro Barrientos y Eusebio Girando como miembros de la Comisión de la Verdad.
“Hoy que se recuerda un periodo dictatorial de las Fuerzas Armadas, nosotros queremos pedir disculpas a los familiares que han sido enlutados”, dijo en alusión a los 46 años del golpe de Estado de Hugo Banzer Suárez, que se realizó un 21 de agosto.
“Nosotros tenemos alguna información probablemente de la que se disponga, pero si uno piensa que ahí, en esos archivos, está toda la historia, no; es posible que todo eso haya sido destruido en su momento, nadie deja evidencias”, anticipó Ariñez y negó que vaya a pretender esconder algún documento.
La Ley 879, promulgada el 23 de diciembre de 2016, establece la creación de la Comisión de la Verdad.
En ministro de Defensa, Reymi Ferreira, garantizó el domingo la apertura en las Fuerzas Armadas de todos los archivos relacionados a las dictaduras militares y recordó que la Comisión “tiene plenos poderes”, lo que significa que no solamente podrá revisar los archivos, sino requerir la cooperación de todos los entes estatales. (21/08/2017)






