En las últimas horas el Gobierno concretó reuniones con representantes del empresariado sobre el ajuste del gas industrial. Aceptaron la decisión y están conscientes que tenían “precios de locura” del energético, por lo que debía llegar el momento de bajar la subvención, aseguró el responsable de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Gary Medrano.
“Ha sido una reunión muy madura en Santa Cruz y en La Paz, donde ellos (empresarios) dicen: Muy bien, esto lo aceptamos, pero ayúdennos en estas otras cosas”, aseguró y aclaró que, por ejemplo piden en el caso del cemento evitar el ingreso de este producto procedente de Perú con la finalidad de mejorar el posicionamiento del producto nacional.
Los empresarios expresaron su rechazo a la decisión de ajuste del precio del gas industrial. El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Ronald Nostas, anunció ayer que el sector apelará a recursos legales para revertir la determinación de la ANH y anunció que en este objetivo también solicitará un encuentro con el presidente Evo Morales.
Medrano explicó en una entrevista con la red PAT que las declaraciones de Nostas se dieron antes de la reunión concretada ayer. Reconoció que la decisión asumida fue “difícil”, pero insistió en que no tendrá un efecto como para incrementar los costos al consumidor final o generar despidos.
Las utilidades de las industrias se verán afectadas hasta en un 11%. Son 1.092 empresas que deberán pagar de $us 1,86 a $us 2,51 por millar de pies cúbicos (MPC). El incremento del precio es hasta en 40% y las más afectadas, según el Gobierno, son las cementeras.
“Ellos (empresarios) no pueden salir a aplaudir, obvio. Ellos representan a cámaras y van a salir siempre a rechazar una medida (como la aplicada). En las conversaciones internas que hemos tenido, ellos sabían que sus precios (de gas) era de locura, si vale el término, y que tenía que llegar este momento (de ajuste)”, insistió.
Para la administración del presidente Evo Morales el ajuste no es un incremento sino una disminución de la subvención. Para los empresarios, en cambio, es un incremento y ven que es un desincentivo en la actividad productiva y contraria en la lógica de la industrialización.
Medrano aseguró que las utilidades persistirán y si antes ganaban 100 ahora, con la disminución de la subvención, ganarán 95.
“Se va a seguir dando precios de locura para los industriales, eso ellos lo saben de memoria”, aseguró y aseguró que la medida “ha sido bien pensada, bien ‘craneada’”.
El Estado espera recibir al menos $us 20 millones con el incremento del precios del gas industrial. “Esta medida no tiene vuelta que dar”, afirmó.
