Empleados que sufren jaquecas, náuseas, mareos, resfríos permanentes e irritaciones de las vías respiratorias, piel y ojos deben estar alertas porque pueden estar trabajando en un edificio enfermo.
Estos y otros síntomas conforman el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE), reconocido como enfermedad en 1982 por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos malestares pueden tener origen en la mala ventilación, la descompensación de temperaturas, las partículas en suspensión y los gases y vapores de origen químico y los bioaerosoles, entre otros.
Hay inmuebles que “no están adecuados para la actividad laboral”, reconoce John Núñez, profesional de la Unidad de Seguridad Industrial del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, quien precisa que normalmente las estructuras que causan el SEE son “antiguas, del siglo pasado, y están construidas con adobe”.
“Preocuparse por un clima laboral saludable es esencial para garantizar el rendimiento del empleado”. La falta de condiciones adecuadas para el desarrollo de actividades es un “fuerte factor de desmotivación” y puede derivar “claramente en un mal desempeño” del trabajador, llegando a reducirse la productividad de éste “hasta en un 30% o más”, asegura a su vez la especialista en recursos humanos Veracruz Balcázar.
“El edificio que no guarda las condiciones adecuadas de confort causa malestar en el trabajador” y puede provocarle un “daño físico y psicológico”, afirma el arquitecto Ramiro Muñoz, premiado y reconocido proyectista de hoteles y urbanizaciones en todo el país.
“La falta de iluminación” en el espacio laboral, por ejemplo, “le puede generar cataratas al trabajador”, quien también puede tener “melasma o manchas en la piel por la luminancia de las computadoras”, advierte John Núñez.
Para evitar estos problemas, Muñoz recomienda que todo inmueble cuente con “un plan de mantenimiento” permanente desde que se lo entrega, ya sea semestral o anualmente. “Eso es muy importante y dará seguridad a la salubridad de las personas” que habitan o trabajan en las edificaciones, subraya. Sin embargo, lamenta el experto, “una falencia” en el mercado inmobiliario boliviano “es que no existen especialistas en mantenimiento de edificios, pese a que salen tantos ingenieros y arquitectos de las universidades”.
John Núñez dice que Bolivia carece de una normativa nacional que defina las condiciones óptimas para el trabajo. Como Unidad de Seguridad Industrial “trabajamos sobre un vacío” legal, lo que “es muy complejo”, ya que “manejamos normativa referencial española. Sancionamos por las condiciones” de ocupación,
Enrique Núñez, titular en Cochabamba de la Fundación Boliviana de Seguridad y Salud Ocupacional, manifiesta que el tema del SEE es nuevo en Bolivia, pero que sus condiciones son “una de las principales causas de enfermedades ocupacionales” en el mundo.
Afecciones. El síndrome “se presenta en especial en “edificaciones antiguas” y “cuando el crecimiento” de una ciudad “es vertical” —como en el caso de La Paz— “y no se tienen los sistemas adecuados de ventilación”, explica.
El ejecutivo de la Fundación advierte que los edificios enfermos pueden causar diversas patologías, por lo que lo más aconsejable es que los ocupantes se hagan chequeos médicos para identificar, tratar y prevenir enfermedades del trabajo u otras.
“Ahora, los edificios nuevos están tratando de cumplir los estándares” para que los empleados trabajen en condiciones adecuadas, manifiesta John Núñez.
“Actualmente, el clima laboral no es un tema que pasa desapercibido” para los empleados. “Si no lo encuentra adecuado buscan otras opciones y eso afecta” a las empresas. “No se debe descuidar el tema”, subraya Balcázar.
Buscan oficinas con más luz y en pisos altos
Los oficinistas prefieren hoy alquilar espacios con ventanales y luz natural en los últimos pisos de los edificios, según inmobiliarias consultadas por este medio.
Suleidi Sotomayor, gerente general de Nueva Generación Bienes Raíces, afirma que “la iluminación natural es lo que más pide la gente”.
“El concepto de sol es importante por el mismo clima que tiene La Paz”, dice.
Mercado. Aldo Galeano, gerente Torre Asunción, asegura que el lugar de trabajo influye “muchísimo” en la productividad de las personas, “porque la luz, el sol y la vista dan mayor motivación”. “Nosotros que trabajamos 30 años en venta” de inmuebles “lo sabemos”, agrega.
“Una oficina tiene que tener ventanales; es un lugar importantísimo donde pasamos mucho tiempo. Hoy, la gente no toma oficinas sin luz natural. En el área común no debe haber mucha gente, nada de humo, bulla o música”, recomienda a su vez Sotomayor.






