El segundo día de paro de los choferes de la ciudad de El Alto volvió a ser contundente, porque las principales calles y avenidas de esa urbe estuvieron bloqueados por los transportistas y tres sectores se vieron muy afectados con la medida: los viajes aéreos e interdepartamentales, el comercio y los gremialistas.
Las personas que tenían pasajes aéreos para trasladarse al interior del país tuvieron que darse modos para llegar al aeropuerto: las motocicletas fueron la principal opción para llegar a su destino, sin embargo, algunos choferes evitaron que pasen por el cruce Viacha, uno de los puntos de bloqueo.
La terminal Metropolitana y las salidas de buses al interior del país fueron canceladas, porque no hay paso. “No hay salidas y nos vemos perjudicados, porque no vendimos pasajes dos días”, dijo una de las encargas de una empresa interdepartamental.
A eso se suma que los comercios del centro de la Ceja también se vieron afectados porque no abrieron sus puertas, no existe mucha demanda, porque la gente no puede llegar a las calles donde están ubicadas las tiendas.
Y otro sector que se vio afectado fueron los gremialistas puesto que la mayoría de las vendedoras viven en diferentes zonas de El Alto y no lograron llegar a sus puestos, por lo que los mercados no estuvieron abiertos como habitualmente sucede.
Mientras que la gran mayoría de las personas que trabajan en el centro también se vieron afectados: tomaron bicicletas, motocicletas y el teleférico para transportarse. Las motos cobraron entre tres a 20 bolivianos, dependiente la trayectoria, las bicis entre a dos a cinco bolivianos.






