Algunas personas ‘eligen mal’ a su pareja y cuando el fracaso ya es evidente, recién reconocen que esa persona no era para uno. Pero, ¿por qué ese ser soñado en un momento se convierte en una pesadilla? Wálter Riso, psicólogo especializado en terapia cognitiva, señala que entre los diversos factores para un fracaso amoroso hay dos importantes: uno, que se busca una pareja idealizando el amor, y dos, que la elección se hace a base de emociones impulsivas como flechazos y miedos.
Creer que el amor a primera vista es el cimiento para formar una relación estable o buscar a príncipes y princesas para vivir un cuento de hadas, augura una decepción, advierte en una entrevista para el portal Aventura Emocional.
La psicóloga boliviana Elizabeth Ordóñez, experta en terapia de parejas, señala que el fracaso comienza cuando uno imagina y estereotipa al otro como alguien ideal. “Esa imagen está basada en cánones que uno construye sobre cómo le gustaría que fuese la pareja y no en cómo es la persona”.
En ese punto es fácil errar, pues la persona se enamora de lo que cree ver o de lo que quiere ver. Sin embargo, otra cosa es que sea fiel a las características que se buscan en la persona con quien se desea tener una relación, pues uno no se involucra con cualquier persona, más cuando se tiene una alta autoestima.
Sin duda, todos tienen un modelo de pareja, por lo menos una idea a partir de la cual se hace la selección. Es normal hacer una lista de atributos y virtudes —dice Ordóñez—, pero hay que tener cuidado en no idealizar a un príncipe azul o a una princesa. “Se trata de ser conscientes y saber qué es lo que se busca en una persona y en una relación”. Por ejemplo fidelidad y compromiso, entre otros. Esos valores se llegan a descubrir con el tiempo y la construcción del vínculo.
Por eso, el amor a primera vista no existe, recalca el psicólogo. “Eso es atracción a primera vista”.
Esa confusión, lejos de la razón, es riesgosa para el corazón. Para el psicólogo es fundamental pensar y analizar las semejanzas que se tienen con el otro.
“Muchos estudios revelan que las personas que son opuestas terminan mal”, parafrasea Riso, quien aclara que semejanza es coincidir en gustos, valores y proyectos de vida.
Aunque nada garantiza el éxito de una relación, mucho ayuda saber qué se quiere en la vida, qué se busca en una pareja, qué se está dispuesto a dar y qué tan sano se tiene el corazón. Las viejas heridas amorosas no solo generan miedo a ser dañados nuevamente sino que impiden confiar, algo que es necesario para iniciar y construir un vínculo amoroso a largo plazo, comenta Ordóñez.
Si aún no ha llegado a tu vida esa persona con la que puedes crear un vínculo de calidad, fíjate si el fantasma de un ex no te atormenta, si sanaste viejas heridas emocionales o si tu miedo a sufrir están alejando el amor. Si es así, trabaja en esos aspectos y en tanto, disfruta de la soltería y de la soledad, así te lo recomiendan los especialistas, pues en ella puedes encontrar respuestas y soluciones a tus problemas interiores.
Seguro que cuando estés listo y disponible desde el interior, llegará esa persona.
Fuentes: Elizabeth Ordóñez (Psicóloga y Terapeuta de pareja) y Wálter Rizo (Psicólogo cognitivo en argentina).
