La Fiscalía reveló este miércoles que “algunos elementos” secuestrados en el caso del multimillonario desfalco al Banco Unión y que se encontraban bajo custodia policial “no son encontrados”, situación que llevó a reducir el número de investigadores en el caso.
Aclaró además que el monto del robo aún no fue cifrado oficialmente en las investigaciones y no descartó que pudiera superar la cifra identificada por una inicial auditoría de la institución financiera (Bs 37,6 millones).
“Ha habido algunos investigadores que han tenido algunas dificultades. Lo sabe eso la propia Policía, han existido algunos elementos que han sido secuestrados y que hasta el momento no son encontrados y eso estaba en poder de algunos investigadores”, informó el fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero, al explicar el motivo por el que se redujo el número de investigadores.
Negó, sin embargo, que a raiz de ellos exista algún conflicto institucional con la Policía Boliviana.
“En ningún momento se ha separado por completo a la Policía, lo que se ha hecho es disminuir la cantidad de investigadores en ese caso. Aquí no hay ningún problema de carácter institucional ni mucho menos, es un trabajo que se estñá realiz”, remarcó.
No obstante, en los días precedentes, el comandante de la Policía, Abel de la Barra, pidió a la Fiscalía revisar esa decisión y verificar las normativas para aclarar los roles de ambas instituciones.
Al mediodía de este miércoles, el fiscal departamental de La Paz, Edwin Blanco, se reunió con autoridades de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) para afinar los mecanismos de coordinación y entendimiento “para que esta investigación pueda avanzar”.
Dos funcionarios del Banco Unión fueron aprehendidos el martes por la noche en la ciudad de Santa Cruz y luego trasladados a la ciudad de La Paz como parte de las investigaciones que se realizan en el caso, en el que al menos 35 funcionarios fueron identificados con algún grado de responsabilidad en un informe interno realizado por la institución financiera.
Guerrero no descartó que sean convocados más funcionarios del banco según el grado de responsabilidad que tengan. De hecho, la Fiscalía ya cuenta con un documento que da cuenta de la estructura organizacional de la estatal para analizar ese extremo.
“Nos han facilitado toda la estructura organizacional, las líneas de mando, de control y todas las estructuras, entonces los fiscales están analizando para ver en función a eso a quiénes se va a convocar, quiénes pueden estar en calidad de testigos y de sindicados”, precisó.
Además, consultado sobre la posibilidad de que parte del dinero del secuestro haya llegado a cuentas de Luciana R., una novia argentina del principal imputado, dijo que la Fiscalía pidió a la Unidad de Investigación Financiera (UIF) que «a través de la inteligencia financiera que ellos manejan puedan hacer seguimeitno a las cuentas bancarias de todos los investigados».
Las pesquisas también alcanzan al entorno familiar y de amigos de Juan P., exjefe de operaciones de esa institución en la localidad de Batallas, quien es el principal imputado en este caso.
Consultado sobre la cifra exacta que se habría sustraido del Banco Unión, dijo que esto «aún está en investigación», aunque preliminarmente se maneja el monto de Bs 37,6 millones identificado en una inicial auditoría de esa entidad.
«Nosotros estamos investigando, valorando. Se habla incluso de una mayor cantidad de vehículos en otro lado, nosotros estamos investigando en ese marco, no hay una cifra determinada y la cifra que se maneja es a partir de la investigación que realizó el propio banco», afirmó.
Guerrero explicó que si bien la investigación es abierta, existen elementos que se deben manejar en reserva para no entorpecer este trabajo. «Estamos haciendo algunos hallazgos importantes… La investigación amerita manejar con cierta reserva alguna información».
(25/10/201)
