La exministra Teresa Morales, el exviceministro Freddy Bobarín y el historiador Pedro Portugal abordaron el conflicto interno del MAS y hablaron de un “fin de ciclo”, un “divorcio” y un “miedo interno” en esa fuerza en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
Primero, el exviceministro Bobarín advirtió un “fin de ciclo” del Movimiento Al Socialismo (MAS). “Estas turbulencias nos dan cuenta que estamos ante un inminente cierre de ciclo, que se ve reflejada en las pugnas internas y se están extrapolando a los congresos de las organizaciones sociales”, consideró.
Bobarín se refirió al “paralelismo” que se hizo presente en la elección de la dirigencia de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), el pasado fin de semana. En ese congreso, luego una serie de agresiones, silletazos y hasta gasificaciones, el presídium validó el nombramiento de Lucio Quispe como nuevo secretario ejecutivo de esa organización.
Entretanto, el grupo que quedó fuera del coliseo Héroes de Octubre, en El Alto, sede de ese encuentro, decidió que Ponciano Quispe los represente. Ahora ambos se atribuyen la titularidad de esa organización campesina.
Por su parte, la exministra Morales identificó el punto que dio paso a una serie de observaciones de parte del expresidente Morales a la gestión del presidente Luis Arce. “Las críticas de Evo Morales y del MAS no fueron escuchadas, que por eso las denuncias sobre corrupción, protección al narcotráfico y mala gestión de la economía fueron publicadas”, señaló.
Además, dijo que, en 2020, cuando Arce ganó las elecciones, “no las ganó el Presidente, sino el MAS”, pero que el mandatario “no está aplicando las políticas” del partido.
El MAS
También habló de las elecciones de 2025, a las que, según dijo, Evo Morales puede llegar como candidato, aunque mencionó que el “trabajo político” que lleva adelante “puede derivar en el surgimiento de nuevos líderes.
Sin embargo, Portugal consideró que «una de las facciones del MAS (ya sea el ala “evista” y el ala “arcista”) va a tener que quedar atrás y otra, adelante».
“No hay que tener miedo al fin de un proceso, es parte de la vida política (…). Hay un miedo interno a la renovación de ideas y de personas”, afirmó.
El quiebre político del MAS se consumó el 16 de agosto, cuando su vicepresidente, Gerardo García, anunció la “ruptura” con el gobierno de Luis Arce, debido al anuncio del ministro de Justicia, Iván Lima, de un juicio por supuesta difamación en contra de su líder, Evo Morales.
Antes, Morales lo acusó de liderar la firma Lima & Asociados, que supuestamente contrató una empresa para demandar al Estado por una suma de $us 35 millones y que el bufete iba a recibir el 10% del monto total.






