Más de 80 países y organizaciones internacionales se sumaron en los últimos cinco años al proyecto “La Franja y la Ruta” que impulsa China para estimular el comercio entre Asia, Europa, África y ahora América Latina.
En el marco de esta iniciativa, lanzada en 2013, “más de 80 países y organizaciones internacionales han firmado acuerdos de cooperación con China”, informó a La Razón el embajador de la República Popular en el Estado Plurinacional de Bolivia, Liang Yu.
El proyecto incluye ambiciosas obras de infraestructura e industria que a través de inversiones y financiamiento potenciarán las relaciones comerciales entre los diferentes mercados y el gigante asiático, que en “los últimos cinco años ha contribuido con más del 30% al crecimiento económico global”, indicó Liang.
El diplomático ejemplificó que, “con un esfuerzo vigoroso para la construcción de una economía abierta”, China invirtió $us 120.000 millones en el extranjero en 2016, $us 27.230 millones de los cuales (22,7%) se ejecutaron en América Latina y el Caribe, es decir, 115,9% más que en 2015.
Relaciones. La República Popular, con 1.300 millones de habitantes, “brinda grandes oportunidades de mercado, inversión y desarrollo”, subrayó el Embajador de China, país que “probablemente en este año va a sobrepasar a Estados Unidos como el mayor mercado de consumo en el mundo” y que mantiene con la región relaciones que se basan en el respeto recíproco, el beneficio mútuo y el desarrollo compartido.
“Las perspectivas de cooperación entre China y América Latina son amplias”, subrayó Liang.
Entre enero y octubre de 2017, el volumen comercial entre la República Popular y América Latina y el Caribe llegó a $us 210.290 millones, un 18,3% más que el año pasado. El gigante asiático cuenta al momento con más de 2.000 empresas en el continente y ha generado en las últimas dos décadas 1,8 millones de empleos, de acuerdo con datos a 2016 de la OIT.






