Nueve de cada 10 negocios que utilizan garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) para preparar alimentos tienen mangueras viejas y algunas han sido parchadas de forma artesanal. Bomberos El Alto realizó operativos en unos 700 locales y puestos.
Los problemas recurrentes hallados en esos conductos es que están desgastados por el uso, llenos de grasa, tienen partes envueltas con bolsas nailon o cinta adhesiva, por otra parte se detectaron algunas bombonas colocadas de forma horizontal y en un negocio callejero, una vela debajo encendida.
El teniente Mauricio Vargas, miembro de la Unidad de Bomberos de El Alto, explicó que del 1 de enero a la fecha se atendieron 15 emergencias relacionadas con fugas de GLP e incendios de garrafas y mangueras por mala manipulación o instalación.
“Son un peligro porque (los locales) donde hallamos esas falencias son lugares concurridos. Obviamente se hacen notificaciones a través de la Alcaldía y, por nuestra parte, se realizan recomendaciones”.
También aclaró que no hallaron garrafas defectuosas, y que, de haberlas, el usuario debe reportar a las tiendas o sucursales que las vendieron y no usarlas.
Riesgo. Pero el peligro es mucho mayor, porque estos negocios no cuentan con extintores ni salidas de emergencia; éste es el caso de los que se instalaron en edificios de dos a más pisos.






