Las empresas emergentes del sector tecnológico de Bolivia pueden contar con “créditos” de hasta $us 120.000 anuales en productos y servicios informáticos de Microsoft gracias a un proyecto global de $us 500 millones de la multinacional.
El programa Microsoft para startups “ayuda” a los negocios con ideas innovadoras que sobresalen en el mercado apoyados por las nuevas tecnologías “en su etapa de crecimiento” y los “convierte” en “socios estratégicos” de la compañía, dijo a La Razón Mariano Amartino, director para startups del gigante estadounidense en Latinoamérica.
Este apoyo se da en las plataformas tecnológicas, técnicas y comerciales de los emprendimientos. En el primer caso, explicó el ejecutivo, se proporciona a las startups con mayor potencial “hasta $us 120.000 anuales” en “créditos gratuitos” que les permitirán acceder “a la plataforma de nube más certificada y confiable en el mundo”: Azure.
En el segundo, se brindan recursos y ayuda técnica a las firmas con alto potencial “que tienen problemas en desarrollar ideas específicas”. “Desplegamos el equipo de ingenieros para trabajar con ellos codo a codo”, subrayó. En el tercero, se ofrece respaldo para el diseño de “estrategias de venta conjunta a través de Microsoft”. “Las startups necesitan encontrar nuevos negocios y ahí tenemos un ecosistema global de socios comerciales”.
No hay un cupo de emprendimientos por país. “Que quede claro que es una inversión de Microsoft, pero no a cambio de una participación (accionaria) en estas empresas”, subrayó Amartino.
Las empresas emergentes del país que quieran ser parte del programa pueden postular de dos formas: ingresando a la página web startups.microsoft.com para llenar el formulario de solicitud, que se responde en unos 15 días; y siendo inscritos por uno de los socios desarrolladores de startups de la transnacional.
Se prevé que la inversión de $us 500 millones se efectúe en los próximos dos años.
Con estos recursos, Microsoft apuesta por fortalecer y ayudar a las nuevas empresas de la región a alcanzar su máximo potencial y a impulsar la apertura de nuevos negocios en América Latina y el Caribe, que cuenta en promedio con un 59% de barreras más elevadas para el emprendimiento en comparación con los países desarrollados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.






