En el último lustro, la importación de pescados y mariscos se ha incrementado en 43%, de 7 a 10 toneladas. Salmón, trucha, langostinos, camarones y surtido de mariscos son los productos más demandados por la gente. Argentina es el principal proveedor.
Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), dan cuenta de que el consumo de pescados y mariscos ha aumentado en los últimos años en el territorio nacional. Prueba de ello es la subida en el valor de las compras, de $us 8 millones a $us 12 millones entre 2013 y 2017.
En 2017 se importaron $us 12 millones en pescados, mientras que las compras de mariscos sumaron más de $us 211.000. A febrero de 2018 se han importado $us 2 millones, 38% más comparado con el mismo periodo de 2017, señala el IBCE en un boletín informativo publicado en su web.
Del total importado en 2017, el 98% fueron pescados y el restante 2%, mariscos. Bolivia importa los productos de mar de nueve países, siendo los principales Argentina, Chile y Uruguay. Del primero se importa el 96% del total.
Negocios. En el mercado igualmente se pueden encontrar pulpos, calamares, almejas, mejillones, potas, camarones, colas de langostinos, berberechos, ostiones, cangrejos, ostras y surtido de mariscos; así como salmón, trucha, atún y lenguado.
Supermercados e importadoras legales son los negocios desde donde se ofrecen estos alimentos y sus principales clientes son restaurantes y familias que pueden adquirirlos, según informaron los entrevistados por este medio.
Encuentre la información completa en la edición impresa de La Razón. (14/05/2018)
