El presidente Evo Morales quiere recuperar a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), actualmente en suspenso, por la decisión de seis países (Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Perú) de dejar de participar en las reuniones de coordinación de aquel bloque de integración hasta que no se elija, por consenso, al nuevo secretario general.
El lobby presidencial, que urge por la necesidad de validar la presidencia pro tempore de Bolivia en el grupo sudamericano, comenzó con el mandatario peruano, Martín Vizcarra, y prevé continuar con el presidente de Colombia, José Manuel Santos, quien posiblemente visitará el país antes de junio. Con Argentina y Brasil existen conversaciones, mientras que con Chile el asunto está frío. “Vamos a hacer todos los esfuerzos para un consenso, porque tenemos muchas razones para integrarnos”, puntualizó el Mandatario boliviano.
Los países que decidieron mantenerse en suspenso expresaron su preocupación por la falta de consenso para la elección de un secretario general de Unasur que represente a todos, incluso a aquellos que cuestionan a la política interna de Venezuela, donde Nicolás Maduro se prepara para una nueva elección.
Unasur acogió los proyectos de integración física y energética, pero también mantuvo equilibrios en los que el diálogo político, a partir de principios de la paz regional y la vocación de integración que tiene Suramérica, debe jugar un papel altamente estratégico, pero no desde la perspectiva únicamente ideológica.






