Las personas desempleadas o subempleadas en Brasil sumaron, en el primer trimestre de 2018, 27,7 millones, el mayor nivel desde 2012 y que equivale al 24,7% de la población económicamente activa, de acuerdo con el Gobierno.
Según un estudio divulgado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), la llamada tasa de subutilización de la fuerza de trabajo subió del 24,1% en los primeros tres meses de 2017 hasta el 24,7% en el primer trimestre de este año.
Componen la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo los desempleados, los subempleados (quienes trabajaban menos de las 40 horas semanales reglamentarias pese a que desean más horario) y los que quieren trabajar, pero no pueden buscar empleo en el momento por diferentes motivos.
Así, unos 13,7 millones de brasileños no tenían trabajo en el primer trimestre de 2018, lo que equivale al 13,1% de la población activa, cifra superior a la registrada entre octubre y diciembre de 2017 (11,8%), pero menor a la del mismo periodo del año anterior (13,7%).
Sin embargo, y aunque la tasa de paro disminuyó durante los tres primeros meses de 2018 en la comparación anual, el número de personas que ocupan trabajos informales aumentó un 17,8%.
Igualmente volvió a caer la cifra de brasileños con empleo formal en el primer trimestre del año, que llegó a los 32,9 millones de personas de enero a marzo, una bajada de un 1,2% frente al último trimestre del año pasado y 1,5% en la comparación anual.
Ante este escenario y a pesar de la ligera recuperación económica, con un crecimiento del 1,0% el año pasado, la pobreza extrema volvió a avanzar en Brasil.






