Nunca antes una innovación tecnológica había cambiado de manera tan violenta las costumbres de las personas como lo han hecho las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información. Bajo la misma línea, muchas herramientas ampliamente utilizadas en el pasado hoy han desaparecido o van camino a desaparecer, como las radios portátiles, las cartas manuscritas, las cabinas y guías telefónicas, los despertadores, los mapas, las cámaras fotográficas… entre varias otras. Esto debido a que los teléfonos celulares de última generación contienen aplicaciones que permiten sustituir a todas estas herramientas.
A pesar de ello, en el país existen algunas prácticas “añejas” que se niegan a desaparecer, como la costumbre de consultar a la “Señorita hora” para ubicarse temporalmente. Y es que pese a que la gran mayoría de los adolescentes, jóvenes y adultos del país cuentan con un teléfono móvil, el cual tiene por defecto un reloj electrónico, cada día este servicio proporcionado por Cotel recibe un promedio de 3.217 llamadas, a un costo de Bs 0,15 cada una.
Sin el ánimo de querer dar de baja a la “Señorita hora”, las miles de llamadas que recibe diariamente al 107 podrían servir de base para elaborar un estudio que permita identificar a los sectores que aún acuden en su ayuda y por qué lo hacen, ya que es muy probable que se deba a la falta de acceso a los servicios que proporcionan los teléfonos móviles. Ello, con el fin último de trazar políticas públicas que apunten a reducir las brechas digitales que aún imperan entre la población del país.






