El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, prometió este martes en su discurso de investidura liberar al país de los males que a sus ojos lo sumieron en «la mayor crisis ética y moral de su historia».
«Convoco a cada uno de los congresistas a ayudarme en la misión de restaurar y volver a erguir a nuestra patria, liberándola definitivamente del yugo de la corrupción, la criminalidad, la irresponsabilidad económica y la sumisión ideológica», proclamó ante el Congreso el exmilitar, de 63 años, convertido en el 38º presidente de la mayor potencia latinoamericana.
Bolsonaro propuso un «pacto nacional entre la sociedad y los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial» para cumplir con un programa conservador en lo social, y liberal en lo económico.
«Vamos a unir al pueblo, a valorar la familia, respetar las religiones y nuestras tradiciones judeo-cristianas, combatir la ideología de género, conservando nuestros valores», proclamó.
«Brasil volverá a ser un país libre de amarras ideológicas», sentenció. (01/01/2019)






