Con la presentación de miles de dispositivos electrónicos, el sector de la tecnología terminó el viernes su exposición anual en Las Vegas tratando de olvidar las tensiones comerciales y la crisis de confianza después de un año marcado por la controversia.
Los dispositivos que utilizan varias formas de inteligencia artificial fueron de nuevo un atractivo importante de la Feria Electrónica de Consumo (CES). Este enorme espectáculo tuvo lugar desde el martes en medio de un clima particular después de una serie de escándalos y controversias, en especial sobre la gestión de datos personales, que dañaron la imagen de las tecnológicas y la confianza de los consumidores.
La organización de la CES reconoció también que las tarifas punitivas y las tensiones entre Estados Unidos y China —líderes de la tecnología— perjudican al sector.






