La economía española creció un 2,5% interanual en 2018, el dato más bajo desde 2014, anunció este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Tanto el gobierno como el Banco de España y el Fondo Monetario Internacional (FMI) habían previsto esta ralentización, después del fuerte crecimiento de los tres años anteriores (3,6% en 2015, 3,2% en 2016 y 3% en 2017).
«Lo normal en un ciclo económico es que después del máximo que se alcanzó en 2015, poco a poco el crecimiento se vaya moderando», dijo la ministra de Economía, Nadia Calviño, a la radio Onda Cero.
El dato del PIB queda una décima por debajo de lo esperado por el gobierno socialista, y coincide con lo proyectado por el Banco de España y el FMI.
Es la primera vez que la economía española crece por debajo del 3% desde el año 2014, cuando la expansión fue del 1,4%.
En el cuarto trimestre, el crecimiento fue del 0,7% intertrimestral, una décima más que en los tres meses anteriores.
El crecimiento se vio alentado por la demanda interna, y en particular por el consumo de los hogares. La demanda exterior en cambio observó una evolución negativa y fue cinco décimas inferior a la de 2017. Para 2019, la previsión de crecimiento del gobierno es del 2,2%.
(31/01/2019)






