En la residencia de la Embajada Británica no entraba ni un alfiler con tantos invitados que fueron a la despedida del anfitrión, James Thornton. Amigos del cuerpo diplomático de varios países, becarios y personas relacionadas al ámbito cultural y los medios de comunicación estuvieron presentes.
“Es un momento triste para nosotros porque es difícil dejar a tantos amigos. Quisiera agradecer a todos ustedes por su amistad, su apoyo y su acompañamiento durante estos tres años muy intensos”, dijo Thornton. Agradeció además a su esposa e hija, para quienes es difícil tener que habituarse cada tres años a diferentes naciones; y al equipo de su embajada por su apoyo, compromiso, creatividad y su conocimiento del país.






