El martes habrá una reunión del Comité Ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF). En ella, los dirigentes definirán el futuro de Eduardo Villegas. “No quiero decir que Villegas está fuera, pero hay varias observaciones a su informe”, son las palabras de César Salinas, el mandamás del fútbol nacional. Pero el seleccionador nacional está convencido de que va a continuar en el cargo y que su proceso no será interrumpido sino respaldado.
— ¿Estás esperando que la dirigencia decida?
— No, por favor. No sé por qué se sigue hablando de que alguien debe definir si vamos a tener continuidad. Esto se tiene que mantener y se tiene que sostener.
— Son los dirigentes los que lo dicen…
— Se ha formado una Comisión de Selecciones para que se trabaje de mejor manera, para que haya mayor apoyo, para tener mejores condiciones de trabajo y no tener dificultades para convocar a jugadores.
— ¿Por qué mantuviste silencio después de la Copa América?
— Necesitaba tener una cierta tranquilidad, un descanso. Alguna explicación en su momento no hubiera sido oportuna, creo que respuestas a cualquier interrogante estaban ahí con la vivencia que se tuvo en el torneo. La gente vio los partidos y vio la realidad del fútbol boliviano, entonces en ese orden agregarle algo más hubiese sido cargado, porque quizá nos hubiésemos enfrascado en un inconveniente que no debería haber. Después de la Copa todos estábamos molestos por los resultados; ahora es el tiempo para las evaluaciones y hay que hacerlo con calma.
— ¿Qué conversaron con el presidente de la FBF cuando le presentaste tu informe?
— Hablamos mucho: el informe escrito está y cuenta también el verbal ampliado con todos los detalles de lo que sucedió en la Copa. Le explicamos las cosas que hicimos bien, lo malo y lo que quisiéramos hacer, que es trabajar hacia las divisiones menores. Fueron muchos aspectos que él los entiende y que está dispuesto a cumplirlos. Sabemos que demanda tiempo, es a largo plazo, aunque eso la mayor parte de la gente no lo entiende.
— ¿Qué se hizo bien?
— Jugar con selecciones de alto nivel que nos ayudaron a tener el parámetro exacto del lugar en el que estamos para sobre eso trabajar. Para ganarles a Francia, a Brasil o a Perú hay que hacer un proceso, todas las selecciones a las que enfrentamos lo hicieron y dentro de ese trabajo intercalaron jugadores de alto nivel; por ejemplo cito a Paolo Guerrero, que está ahí en la selección peruana y aporta.
La misma idea teníamos con Marcelo Martins, que es un jugador de alto nivel que aportó e hizo su trabajo de influencia en los jóvenes. Su trayectoria no es chiquita, ayudó a fortalecer en la convivencia, en el relacionamiento diario y en el juego dentro de la cancha para que los jóvenes puedan sentirse más respaldados.
— ¿Lo malo?
— La falta de condiciones es un factor, pero lo grande es la necesidad de competencia. Tenemos que jugar más. Programamos (para lo que viene) tres miniciclos y no tenemos hasta el momento ni un partido de preparación confirmado, y eso no depende del entrenador ni de los jugadores, depende de la organización de la Federación. No le echo la culpa a nadie; encima, en nuestro torneo, en cada semestre hay dificultades. Todos esos problemas de organización, logística y condiciones repercuten cuando se juega, repercuten en las selecciones y en los equipos. A quien diga que no es así, le respondo que es así.
— Salinas habló durante la Copa de ‘renovación total’, ¿te lo dijo?
— Esa es una confirmación de proceso. Queremos introducir la mayor cantidad de jugadores jóvenes y a ellos hay que prepararlos. Tenemos que ir hacia abajo, a la Sub-23, a la Sub-18 y a la Sub-15. No hay que dejar de trabajar con las divisiones menores.
La pasada semana estuve en Cochabamba viendo un torneo de menores y encontré potencial que refrenda la figura de que en Bolivia hay materia prima. Ahí deben entrar los formadores, capacitarse más, ellos deben provocar que los niños lleguen a las divisiones inmediatas completos para que cuando les toque el Sub-20 estén formados y los DT trabajemos luego en el aspecto táctico.
— Por sus condiciones, ¿afuera ven a Bolivia como un rival poco atractivo?
— Es gestión. Hemos jugado con Francia, Corea del Sur y Japón y no creo que nos hayan visto menos. Pero la gente piensa que como hemos jugado con esas selecciones, al mes o semanas siguientes ya tenemos que estar en el mismo nivel; no es así, eso nos sirve para evaluar, para trabajar y para que el jugador pueda estar plenamente convencido de que no estamos a ese nivel y que hay mucho por hacer.
— Antes de tu designación, mucha gente, sobre todo en las redes sociales, te apoyó para que seas el seleccionador; pero después de la Copa América, mucha de esa misma gente ya no quiere que sigas…
— Estoy agradecido con la gente que nos ha elegido, la que dio el visto bueno a mi equipo de trabajo, a esas personas les digo que este es un proceso, que nos tenga paciencia, porque hay potencial en Bolivia, pero que también estamos atrasados.
Me gustaría que cuando (los periodistas) van al exterior vean las condiciones que tiene allí cualquier club y que informen de sus condiciones de trabajo. Nosotros fuimos a entrenar a Santa Cruz y me dieron la cancha B, no sé si es pagada o prestada, pero ese terreno no estaba en condiciones, sin vestuarios para que los muchachos pudieran cambiarse de buena manera. A eso le podemos agregar aspectos particulares de cada jugador en su club, como el ritmo futbolístico. La conclusión es que vamos siempre en desventaja.

(25/07/2019)






