Contemporary Bolivian Arts Trust (CBAT) es una fundación que tiene como objetivo promover la presencia de las artes visuales contemporáneas bolivianas en el Reino Unido. Su misión es abrir oportunidades a artistas bolivianos para que puedan acceder a experiencias educativas enriquecedoras e intercambios culturales en este país, además de iniciar asociaciones con museos, universidades, galerías de arte y otras instituciones.
La primera iniciativa del CBAT fue abrir un programa de residencia para artistas bolivianos en Gasworks, organización contemporánea de artes visuales con sede en Londres. El primer becario fue el paceño Andrés Bedoya, quien fue seleccionado entre 95 postulantes e inició la residencia en junio. “Hubo una convocatoria abierta, mandé mi portafolio en el marco de la convocatoria. Propuse investigar la producción de artefactos victorianos hechos con cabello, en objetos familiares, doméstico y con relación a la muerte. Hacer joyas para la familia con el cabello era una tradición que existió en Inglaterra y decidí investigarlo”, explicó Bedoya, quien trabaja con el tema del cabello desde hace varios años y que como resultado de la investigación planteará obra.
La residencia duró 11 semanas, en la que Bedoya contó con un taller, vivienda, viáticos y presupuesto de producción. “Esto te permite tener la libertad de desenvolverte con la menor presión posible y producir. También te facilita el acceso a instancias importantes para la investigación. Por ejemplo, Susana Fajardo (Venezuela), conservadora-restauradora de textiles del Victoria and Albert Museum de Londres, me permitió ver los objetos y los archivos sobre el tema”.
Como parte de la residencia, Bedoya participó en septiembre en un estudio abierto junto con los otros tres residentes internacionales —Ana Mazzei (Brasil), Mulenga Jestina Mulenga (Zambia) y Niyeti Chadha (India)— donde mostró el trabajo que realiza con materiales efímeros, que propone una investigación de lo doméstico a través de un proceso escultórico. “Al Open Studio asistió mucha gente que llegó a ver nuestra obra. Yo trabajé con imanes, con polvo de hierro, explorando lo efímero de la materialidad, así como con la ceniza de cigarrillos y la cera. He podido investigar mucho con los imanes; en esa obra es una metáfora de la memoria, representado como un moho trepando las paredes, casi una membrana que va creciendo en diálogo con el espacio”.
La viruta —lana de hierro— forma parte de una autobiografía abstracta, pues los materiales que usa Bedoya para sus obras surgen del espacio doméstico, que es sumamente complejo: Lo doméstico es privado, pero refleja lo público, lo político y lo económico.
De esta residencia —1 de julio hasta el 16 de septiembre— Bedoya ha sacado mucho: “Ha surgido en un momento de transición de mi obra, que va de procesos sumamente minuciosos, artesanales y complejos a una más efímera, frágil y delicada, menos permanente. Lo fantástico ha sido poder explorar esa transición”.
La siguiente residencia de CBAT será en 2021 y la convocatoria será lanzada a finales del 2020.






