El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, afirmó este jueves que no caerá "en ninguna provocación” y ratificó que no entregará a las exautoridades del gobierno de Evo Morales asiladas en la legación de su país en La Paz, Bolivia, por un asunto de principios que tiene que ver con el respeto al derecho al asilo.
“La instrucción que tienen es que se haga valer el derecho de asilo, que no podemos nosotros flaquear en este asunto de darle protección a perseguidos políticos que recibieron en nuestra embajada un asilo y que luego de que se les otorgó el asilo se produjeron órdenes de aprehensión”, señaló el mandatario.
Luego añadió que “si nosotros entregamos a estas personas estaríamos acabando con el derecho de asilo que para México es sagrado, es parte del derecho internacional, pero en el caso de nuestro país, siempre, hasta en circunstancias más difíciles, se ha hecho valer, es un asunto de principios”.
La postura del gobernante se da luego de que ordenara el repliegue de su embajadora acreditada en Bolivia, María Teresa Mercado, para “resguardar su seguridad e integridad”.
La diplomática dejó el país el martes 31 de diciembre luego de que la presidenta Jeanine Áñez la declarara “persona non grata” por supuesta injerencia debido a un incidente ocurrido el 27 de diciembre.
La declaratoria alcanzó a la encargada de negocios de la embajada de España, Cristina Borreguero, y al cónsul de ese país, Álvaro Fernández. Les pidió abandonar territorio boliviano en un plazo de 72 horas.
La crisis bilateral que comenzó con México también arrastró a España.
Ese día se produjo un incidente cuando funcionarios encapuchados españoles fueron impedidos de ingresar a la residencia de México, donde se encuentran asilados nueve exfuncionarios de Morales, en el marco de una visita protocolar de diplomáticos de la nación europea a la residencia mexicana ubicada en la zona Sur de La Paz, donde a la fecha permanece una vigilia de activistas.
Para Palacio Quemado, en esa acción hubo una intentona de “rescate” de los exministros procesados por delitos de sedición y terrorismo, entre ellos Juan Ramón Quintana.
“Saludamos esos tejidos históricos construidos largamente en nuestra historia y los cuidaremos para mantener alianzas aún mucho más fuertes entre nuestros pueblos, lo que no podemos tolerar es el abuso y la prepotencia de sus gobernantes que claramente tratan de encubrir y proteger a criminales que han cometido delitos de sedición, alzamiento armado y terrorismo”, señaló Áñez.
Antes, el delegado presidencial para el ámbito internacional Jorge Quiroga había llamado a López Obrador “cínico”, “sinvergüenza”, “bellaco”, “padrino de tiranos” y “cobarde matoncito” por apoyar a Morales al otorgarle asilo y respaldar la idea que un golpe de estado lo sacó del poder.
El mandatario mexicano dijo este jueves que “no vamos a caer en ninguna provocación” y su postura sobre el asunto “es defender nuestros principios de política exterior”.
Aseguró que “la embajadora hizo un papel destacadísimo, la reconocemos mucho, una diplomática de primer orden que actuó con inteligencia y firmeza”.
“Nuestra embajadora es una diplomática de primer orden que actuó con inteligencia y firmeza, seguramente la Secretaría de Relaciones Exteriores va a saber reconocer su trabajo, yo como presidente estoy muy orgulloso del desempeño que tuvo la embajadora en Bolivia”, acotó.
(02/01/2019)






