Miguel Gómez / La Paz
El campamento Tata Santiago, instalado en la localidad de Pisiga en Oruro, que es fronteriza con Chile, comienza a recibir a los 480 bolivianos que se encontraban parados en la región de Huara, en el norte de Chile, tras la declaratoria de emergencia sanitaria y cuarentena total para evitar la propagación del coronavirus en el país, que provocó el cierre de fronteras.
El director general de Migración, Marcel Rivas, indicó este sábado a Bolivia Tv, que todos los compatriotas que estaban en Huara fueron transportados en vehículos para el control migratorio. Antes de pasar al campamento cumplen con un protocolo, con la desinfección y el control de sus síntomas, tras lo cual serán puestos en cuarentena por 14 días, antes de retornar a sus hogares.
Hasta el viernes, el Gobierno había informado del armado de un campamento con la capacidad para 300 personas. “Solo tenemos esa capacidad, así de sencillo”, dijo el ministro de Defensa, Luis Fernando López. Rivas adelantó que se instalaba otro campamento, en un predio de 25.000 metros cuadrados, el cual iba a ser destinado para otro grupo de bolivianos que están en Chile.
(Noticia en desarrollo)






