La moda del próximo invierno estará marcada por una elegancia nostálgica con abrigos fuera de serie y accesorios que remiten a la década de 1970, según lo visto en el Paris Fashion Week que concluyó el martes.
Los años 70 y el que para la marca Celine son “románticos” y liberadores para Chloe y Dior. La diseñadora María Grazia Chiuri hizo revivir para Dior vestidos por debajo de la rodilla y cinturas marcadas por un fino cinturón.
Botas y látex, asociados al universo sexual, irrumpieron con fuerza en la colección de Balenciaga.
En Saint Laurent, Anthony Vaccarello combina los leggings brillantes de látex con vestidos de cachemira.
Olivier Rousteing busca en Balmain una “sensualidad sorprendente” con tops plisados de látex.
El rey de la ropa callejera, el estadounidense Virgil Abloh, que en diciembre previó el fin de esta tendencia, dijo adiós a la ropa holgada e incluso a las emblemáticas deportivas de su firma Off-White, que fueron reemplazadas por sandalias y botines con tacón.
Una serie de cambios que apuntan a la comodidad, con la elegancia que da lo mejor de la moda retro.
