El sacerdote de 63 años que se constituye en el primer y único caso del nuevo coronavirus o COVID-19 en el departamento de Tarija se encuentra en terapia intensiva y conectado a un respirador, informó el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Paul Castellanos.
“El religioso está conectado a un respirador y su estado sigue siendo delicado. Es un paciente que está estable dentro de la gravedad de su caso, debido a que toda persona ingresa a terapia intensiva por su estado crítico”, declaró.
La anterior semana se informó que el sacerdote se contagió del virus tras la visita que recibió de otro religioso del departamento de Santa Cruz, que dio positivo al COVID-19. El temor de las autoridades departamentales se dio a raíz de que el cura realizó misas en comunidades del municipio de Tarija.
No obstante, la responsable de Epidemiología del Sedes Tarija, Claudia Montenegro, informó que los siete únicos casos sospechosos detectados fueron descartados por laboratorio. “Sabemos que hay gente con miedo en la ciudad y que muchas personas que tienen algún síntoma ya piensan que es coronavirus y no es así, por ello se debe ver el nexo epidemiológico de dicha persona para empezar con un diagnóstico”.






