Cuando estuvo vivo fue considerado el enemigo número uno de los Estados Unidos y después fue utilizado como parte de un espectáculo circense junto a Buffalo Bill. En cambio, cuando falleció, fue reivindicado por grupos en favor de los derechos de los indígenas y llamado el “buen salvaje”.
Tatanka Iyotanka —más conocido como Toro Sentado (Sitting Bull, en inglés)— nació en 1831 en Grand River, territorio de Dakota (Estados Unidos), en el seno de la tribu hunkpapa, que pertenecía al pueblo sioux teton, destaca la web Pueblos Originarios.
Inteligente, carismático y aficionado a las artes espirituales, pronto fue acogido en la comunidad de los Corazones Valientes, donde fue nombrado jefe en 1860, luego de varias victorias sobre sus enemigos.
Un tratado en 1868 garantizaba que los sioux serían dueños de las Colinas Negras, un lugar sagrado para ellos; sin embargo, el descubrimiento de oro en esas tierras ocasionó que Ulysses Grant, el entonces presidente estadounidense, ordenara su desalojo y la construcción de un ferrocarril. Ante ese panorama, Toro Sentado se alió con jefes cheyennes y sioux para hacer resistencia y repeler al Séptimo de Caballería, aunque al final fueron derrotados por todo el ejército, describe OK Diario. En febrero de 1877 se refugió en Canadá acompañado por 3.000 jinetes. Después de cuatro años, el líder retornó a Estados Unidos, donde se convirtió en celebridad, pues recibió cartas de todo el mundo, daba constantes entrevistas y jefes indios lo buscaban en busca de consejos. Entonces era considerado el “buen salvaje”.
En 1885, Buffalo Bill, famoso explorador y artista, hizo que Toro Sentado participara en el Show del Oeste Salvaje, como una atracción circense. “Los curiosos hacían fila para verlo y comprar una fotografía con su autógrafo”, señala una nota de la web Pueblos Originarios.
Al poco tiempo llegó el líder espiritual Wovoka, quien predecía que los nativos iban a recuperar sus tierras y que para conseguir la resurrección de los sioux deberían bailar la Danza de los Espíritus. Toro Sentado permitió que su tribu eligiera seguir o no a aquel sacerdote indígena para bailar y rezar, lo que las fuerzas del orden lo interpretaron como una insurrección.
El 15 de diciembre de 1890, cuatro decenas de policías fueron a la cabaña de Toro Sentado para detenerlo. “No voy a ir. Hagan conmigo lo que quieran. No iré”, les dijo cuando vio una cantidad considerable de seguidores. Durante un tiroteo, el sargento Red Tomahawk disparó su arma en la cabeza del jefe indio, quien no había cumplido todavía los 60 años.
Uno, para jugar en familia desde el celular
Esta aplicación se basa en el clásico juego de cartas, que consiste en deshacerse de todas las cartas que se “roban” inicialmente. Al momento de lograrlo se debe decir: “Uno”, explica WikiHow. En este caso, Card Party – Uno permite competir con amigos de todo el mundo, con la posibilidad de que haya seis participantes y ganar monedas para subir de nivel. Para tener mayor realismo y diversión existen excelentes gráficos y animaciones, garantiza Google Play.
El antílope más pequeño del mundo
Curiosamente, el duiker cebrado (Cephalophus zebra) fue encontrado por primera vez en un mercado de carne en el oeste de África, un caso de explotación animal que develó la existencia de este nueva especie. Se trata de un antílope pequeño (llega a los 40 centímetros de alto) que vive en las selvas tropicales de Costa de Marfil, Sierra Leona y debe vez en cuando en Guinea, indica la web Es.qwe.Wiki. Con un color que varía entre castaño pálido, rojizo o dorado, el duiker cebrado es catalogado en la actualidad como vulnerable como consecuencia de la destrucción de su hábitat, informa EcuRed.
Existe un infierno en la Tierra
El poeta italiano Dante Alighieri escribió, en la Divina Comedia, acerca de la existencia de una cueva que permitía a los seres humanos descender al infierno. El pozo de Darvaza, yacimiento de gas natural de Turkmenistán (Asia Central) es parecido a la descripción, pues se trata de un cráter de 69 metros de diámetro y 30 metros de profundidad, donde hay un hueco que arde a 400 grados Celcius, señala Muy Interesante. Este cráter está encendido desde 1971, cuando científicos rusos encontraron en ese lugar un yacimiento de gas. Para evitar que la fuga de metano hiciera inhabitable esta región, los especialistas encendieron un fuego que, hasta ahora, no se apaga, destaca Infobae.






