Ante la posibilidad de que la cantidad de bolivianos que ingresan por Pisiga supere la capacidad de albergue de los campamentos que el gobierno instale allí, el Defensor del Pueblo propone que este conglomerado de gente sea desconcentrado hacia sus departamentos, con las debidas medidas de seguridad sanitaria, y que la cuarentena la cumplan en dichas regiones.
Cabe recordar que el campamento de Pisiga para recibir a los bolivianos que retornan de Chile inicialmente fue previsto para albergar a 300 personas, pero por la presión de los migrantes se tuvo que acoger a 480. A esto hay que agregar a alrededor de 300 compatriotas más que ahora intentan ingresar, que de último protagonizaron un forcejeo con las fuerzas del orden, quedando aún en el lado chileno.
Si bien el Director de Migración, Marcel Rivas, y el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, señalan enfáticos que el último contingente es impulsado por “militantes masistas” y dicen haberlos identificado en un número de 35, al mismo tiempo reconocen que “hay otro grupo” allí de bolivianos que legítimamente pretenden volver al país y que verán cómo acogerlos. Así, descontando a los supuestos masistas, de todos modos en Pisiga se concentrarán al menos 750.
“Una frontera como la de Pisiga, así pongan un campamento, muy difícilmente va reunir las condiciones para 400, 600 personas; no se puede, es pedirle al Estado algo que no va poder cumplir”, advirtió a este medio la Defensora, Nadia Cruz.
Hasta ahora es el gobierno central el que vino atendiendo el hecho. Es aquí que el Defensor demanda la participación de las gobernaciones para dar una salida a la situación. En una nota enviada ayer a cada uno de los gobernadores, les pide que sean ellos quienes gestionen el traslado de los compatriotas a los departamentos que corresponda, y que sea allí que guarden la debida cuarentena.
“Hemos visto que tener 400 o 600 personas, si es que logra ingresar el otro grupo por la frontera, para una sola instancia (el gobierno central) es complicado. Hemos hecho casi el 50% del listado por lugar de destino, y siendo, por ejemplo, el mayor número Cochabamba, con 109 personas, de todos modos esta cifra es más manejable, y además se lo hace con protocolos previos de información, de lugares donde van a estar, entre otros aspectos”.
Incluso considerando las fuerzas del orden necesarias para resguardar los confinamientos y el personal médico para su atención, remarca Cruz, es “más humano y responsable y de sentido común” posibilitar la mencionada desconcentración.
El pedido de la Defensora a los gobernadores fue enviado ayer miércoles, y les pide responder a su pedido hasta en 48 horas.






