La tiradora boliviana Jessica Velasco está de regreso en Bolivia después de pasar 65 días en Europa, la mayoría en Francia confinada por la pandemia del coronavirus.
Un vuelo solidario la trajo de retorno igual que a los 150 bolivianos repatriados, ahora está en Santa Cruz, donde todavía debe estar en aislamiento por unos siete días, antes de seguir a su natal Cochabamba.
Medallista de bronce en los Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017 y plata en los Suramericanos Cochabamba 2018, viajó a Europa para participar en diferentes torneos de tiro deportivo, pero de los cuatro programados apenas se realizó uno, el Mundial de Chipre (8 y 9 de marzo), pues los tres restantes (la Copa del Rey en Málaga, España; la Eurocopa, en Francia, y el Mundial en Nueva Delhi, India) fueron suspendidos por la propagación del virus
La situación le “agarró” en Canes, Francia, donde en un principio estaba sola en un departamento. “Luego me fui con una familia francesa de tiradores, ellos me brindaron su apoyo”.
Cuarentena, barbijos y guantes
Se quedó en Francia por unos 60 días, de los cuales 55 estuvo en cuarentena. Solo salía para hacer compras tomando el cuidado de la bioseguridad mínima: barbijos y guantes, además de alcohol en gel, que llevó desde Bolivia.
“Mi madre me dio unos 15 barbijos y también compró alcohol en gel y guantes. Me sirvieron mucho porque en Francia estaba prohibida la venta de barbijos y guantes para la gente común, solo era para los profesionales en salud. La gente confeccionaba barbijos caseros”.
Compartió con la familia francesa que la cobijó: “solo salíamos una vez para comprar todo lo que necesitábamos, cuando se acababa, otra vez”.
Había multas de hasta 1.300 euros (1.405 dólares) para los que infringían la norma.

Gestiones y retorno
Mientras ella estaba en Francia, su familia y el presidente de la Federación Boliviana de Tiro Deportivo, Mohamed Bazbazat, hicieron gestiones para repatriarla. El Comité Olímpico Boliviano (COB) hizo gestiones ante el Ministerio de Deportes.
A su vez, “el cónsul de Bolivia en Francia, Juan Garré, gestionó el regreso al país de unas 150 personas desde Europa”.
Aparte, tuvo que hacer los “trámites de portación de armas deportivas ya que su autorización anterior había vencido”.
Dejó Canes el 29 de abril, llegó a París y de ahí voló a Madrid, donde permaneció durante cinco días a la espera del vuelo solidario.
“En cada vuelo hubo medidas, distanciamiento, y me sorprendió que para venir a Bolivia la Cancillería nos dio a todos máscaras, cosa que no hicieron en Europa. Todo estaba muy bien organizado. Igual a la llegada porque nos desinfectaron como unas cinco veces hasta entrar al hotel en Santa Cruz, donde estamos en cuarentena”.
Sin contacto
En la capital oriental está cómoda, en una habitación personal con baño privado y “bastante espacio para que siga entrenando con movimientos en seco o en preparación física”.
No tiene contacto con otras personas, el desayuno almuerzo y cena los recibe fuera de su habitación en una pequeña mesa: “tocan la puerta, salgo a recoger los alimentos y no veo a nadie”.
Sus padres están “más tranquilos” ahora que su hija regresó al país, aunque para verla deberán esperar un tiempo más, pues cuando llegue al valle la joven deportista se aislará otros 10 días en su departamento.
Cuando la situación comience a normalizarse prevé regresar a las prácticas y participar en el Sudamericano de tiro deportivo (del 10 al 18 de octubre) que se realizará en el Polígono de Tarata, en Cochabamba, único evento de esta disciplina que se mantiene hasta el momento.
(07/05/2020)






