La revuelta que este sábado protagonizaron reos del penal de San Pedro, en Oruro, fue controlada cerca al mediodía. Seis de ellos fueron aislados y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) inició una investigación para identificar a los instigadores del intento de motín.
La protesta se activó al inicio de la jornada. Decenas de reclusos se movilizaron en el patio y en el techo del penal en demanda de indulto, argumentando que temían ser contagiados por el nuevo coronavirus (COVID-19), que ya registró nueve casos en ese departamento y cobró la vida de una persona.
Incluso llevaron hasta las puertas de la cárcel a uno de los internos en una camilla improvisada denunciando que presentaba síntomas similares a los de los cotagiados con esa enfermedad y denunciaron que uno de sus compañeros murió durante la noche.
Pero luego llegaron hasta el lugar efectivos de la Policía Boliviana y lograron controlar la revuelta. El comandante departamental, Miguel Cárdenas, explicó a la red Unitel que efectivamente falleció una persona, pero como consecuencia de una complicación en el páncreas luego de haber sido sometido a una operación.
“El 29 de marzo falleció un privado de libertad por un TEC (Traumatísmo Encéfalo Craneal), sufrió una caída. El martes otro presentó dolencias y fue evacuado, el miércoles fue operado de la vesícula biliar, tuvo una descompensación y falleció por pancreatitis e insuficiencia pulmonar, descartando que sea COVID-19”, precisó.
Aseguró que ahora “todo está bajo control” y que se sospecha que reclusos de la segunda sección, donde hay 160 personas, fueron quienes incitaron a la revuelta. “Tenemos aislados a seis para proceder con las investigaciones”, complementó.






