En filas de The Strongest hay una “gran preocupación” porque son cada vez más fuertes las versiones en sentido de que Inés Quispe de Salinas está por renunciar a la presidencia “por motivos de salud”.
“Lo está pensando seriamente, es una cuestión personal. Esperemos que no se dé, pero hay que estar preparados”, dijo una fuente del directorio stronguista.
Tan delicado es el asunto que nadie del cuerpo directivo -contactado por Marcas- quiere aparecer públicamente para referirse al tema. “¡Qué sería del club sin ese apoyo!”.
Quispe de Salinas y su familia son desde hace años el sostén del club en la parte económica, desde que su esposo, César Salinas –hoy presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF)- comandaba el club.
Al menos un par de colaboradores admitieron esa preocupación por el probable alejamiento de la presidenta.
Hace unas semanas, la propia presidenta deslizó la posibilidad de renunciar, aunque esgrimió que ello tenía que ver con la crisis actual. Entonces enfatizó que iba a dar un paso al costado si los integrantes del primer plantel no aceptaban una reducción salarial, pues de otra manera era “insostenible” la situación provocada por el coronavirus, que genera solo pérdidas.
“Son motivos de salud los que en este momento no le permiten realizar su trabajo al 100%, eso le obligaría a marcharse”, agregó el informante.
Marcas intentó conversar con la presidenta, sin embargo ésta no respondió a los llamados a su celular.
El miércoles 8 de abril, Inés Quispe de Salinas participó en los actos de conmemoración por el 112 aniversario de fundación del club y mandó un mensaje de tranquilidad a los gualdinegros.
También hace dos semanas los dirigentes informaron que la presidenta había anunciado al directorio que estaba dispuesta a renunciar por los problemas económicos, ante ello le expresaron su pleno respaldo para que continúe en funciones.
Pero ahora “son otros los motivos que le están haciendo pensar para que renuncie”.
El 2 de julio de 2019, Quispe hizo historia al convertirse en la primera mujer presidenta de la centenaria institución del fútbol boliviano.
Aquella vez fue aclamada por los asistentes a la Asamblea Extraordinaria de socios convocada por el club, después de unas frustradas elecciones. De inmediato fue posesionada.
Las mismas fuentes atigradas admitieron que si se confirma la renuncia “sería bueno que las personas que constantemente critican su trabajo y la atacan frecuentemente a ella y a su familia aparezcan para tomar el mando del club de manera responsable”.






