Son las 06.30 de un día cualquiera. Cuando la luz del sol se asoma tímidamente por detrás del Illimani, ese momento se empieza a escuchar el trinar de aves, como un esperado despertador de la naturaleza. Al ver por la ventana se sigue oyendo el canto, aunque es difícil observarlas. Esa dulzura la disfrutaron ayer los amantes de las aves durante el Global Big Day, aunque de manera diferente por la pandemia del coronavirus.
De acuerdo con la bióloga Gabriela Villanueva, en la ciudad de La Paz y sus alrededores viven 134 especies de aves, tanto terrestres como acuáticas. “Muchas son polinizadoras de plantas. Otras, como las rapaces, comen ratones, lagartijas, moscas, mosquitos. Los colibríes son excelentes polinizadores.
También hay dispersores de semillas. Es un sistema donde todo tiene una función”, destaca la también fotógrafa, quien a través de su lente muestra algunos ejemplares que encontró durante estos años.
El Global Big Day (o Día de Avistamiento de Aves) es una iniciativa de ciencia ciudadana que comenzó hace cinco años con el fin de crear conciencia acerca de la importancia de la conservación de estas especies y sobre el riesgo que las acecha.
Biólogos, fotógrafos, conservacionistas y aficionados registraron ayer la mayor cantidad posible de aves. Las imágenes se subieron a la plataforma ebird.org, que cuantifica los datos para luego procesarlos.
El año pasado —en la quinta versión de esta competencia mundial— Bolivia terminó en quinto lugar, con el registro de 898 especies de aves.
Para el director ejecutivo de la Asociación Civil Armonía, Rodrigo Soria Auza, el logro fue importante porque, por primera vez, se había reunido a observadores de todo el territorio nacional.
Este año fue diferente, ya que la “pajareada” mundial se desarrolló dentro de las casas, tomando en cuenta la cuarentena para prevenir el contagio con el coronavirus. Para ello, el Club Ornitológico de La Paz Cóndores y la comunidad Red O2 organizaron charlas sobre las aves que se pueden encontrar en alrededores. “Queremos incentivar que la gente observe desde su casa”, coincide la bióloga, quien asegura que el avistamiento es fácil cuando se observa con detenimiento.
En algunos casos, para obtener mejores imágenes a distancia, se puede utilizar un telescopio o unos binoculares. “Aunque muchas veces no se los necesita porque se las puede ver desde la ventana o desde la acera, por ejemplo”, asegura.
Este año no se pudo visitar los espacios recurrentes para avistamiento de animales voladores, pero aquí mostramos algunas especies que habitan los cielos paceños y que fueron registrados por Villanueva.






