Este martes, segunda jornada reanudación de las actividades económicas y del transporte público en la ciudad de Cochabamba, no fue diferente al caótico lunes en esta ciudad. Choferes y usuarios violaron por igual el protocolo de bioseguridad para evitar los contagios con el COVID-19.
Pasajeros parados, vehículos llenos, el incumplimiento de la restricción de circulación por el número de placa, aglomeraciones en los puntos de parada, discusiones entre pasajeros por abordar un vehículo y hasta empujones retratan lo ocurrido la media jornada de hoy.
“Estoy esperando mucho rato y los micros y trufis pasan llenos, qué vamos a hacer, hay que subir como sea”, argumentó una usuaria.
“Para algunos sectores, hay movilidad, pero para otros, son contaditos los trufis y como sea hay que entrar”, dijo otra persona.
Repliegue
La Razón intentó comunicarse por el teléfono con el director de Movilidad Urbana de la Alcaldía de Cochabamba, Evert Rojas, quien no contestó las llamadas.
El funcionario es quien el lunes ordenó el repliegue de los motorizados del servicio público debido a que el municipio de Cochabamba sigue en la franja alto riesgo de contagio, aunque fue desautorizado casi de inmediato por Alex Contreras, asesor del despacho del alcalde José María Leyes.
Los usuarios también denunciaron que los controles solo están en las paradas y en inmediaciones de centros de abasto, donde se detectó que los choferes incumplen con las disposiciones,
“El lunes debían salir placas pares y este martes tocan placas impares, pero igual no más han salido”, explicó un guardia edil que realizaba el control en calles.
Existen sanciones ante el incumplimiento, desde la retención del motorizado por 24 horas hasta el pago de Bs 100 en caso de reincidencia. Los pasajeros también son pasibles a sanciones, sin embargo, a la fecha, se desconoce si hubo choferes y peatones sancionados. (02/06/2020)






