La adquisición con sobreprecio de 170 respiradores puso en el ojo de la tormenta a la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (AISEM), dependiente del Ministerio de Salud, entidad por la que pasaron cuatro directores en los seis meses de la gestión transitoria del gobierno de Jeanine Añez.
La agencia fue creada por Decreto Supremo 3293, el 24 de agosto de 2017, para encarar la implementación de los proyectos de construcción de hospitales públicos y su equipamiento respectivo en el país. En diciembre fue cambiado su director, Miguel Freddy Saravia, quien estuvo al frente de la entidad desde su creación.
El primero, cuestionado
Tres autoridades fueron posesionadas en sus cargos por el exministro de Salud Aníbal Cruz, con el respaldo de una resolución presidencial. El primero que pasó por la entidad fue el abogado Rodrigo Estepa, que asumió el cargo el 11 de diciembre de 2019.
El nuevo ejecutivo de la AISEM, quien era representante legal en Bolivia de la empresa de Austria Vamed Engineering GMBH, fue cuestionado por conflicto de intereses debido a que la constructora a la que representaba tenía que diseñar, construir y equipar el Instituto de Oncología en el municipio de Tolata (Cochabamba), pero a los pocos meses se rescindió el documento.
La empresa estaba dentro de la lista de proveedores de la entidad estatal.
Según funcionarios de la entidad, cuyos nombres pidieron guardar en reserva, “la observación llegó desde la Presidencia y para evitar problemas en el nuevo Gobierno se lo sacó”.
Proyectos estancados
El segundo en asumir el cargo fue Carlos Alberto Gutiérrez, ingeniero civil, quien juró al cargo el 2 de enero. También fue Cruz la autoridad que lo posesionó y en ese entonces indicó que la empresa descentralizada manejó $us 1.600 millones para ejecutar los proyectos. Sin embargo, éstos “estaban a capricho y dedo de quienes quisieron quedar bien con un determinado sector y no se tomó las recomendaciones técnicas pertinentes”, dijo Cruz según un boletín del Ministerio.
Destituido
Gutiérrez fue destituido al poco tiempo de asumir el cargo por denuncias de perjuicio a la entidad debido a que no agilizó la implementación de los proyectos, los que se estancaron por el cambio del personal técnico y, supuestamente, por los constantes viajes que realizaba a la ciudad de Santa Cruz con pasajes y viáticos a cargo de la entidad.
El tercer director fue el abogado Édgar Subirana, quien asumió el cargo en plena pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19), pero al no ejecutar adquisiciones necesarias para enfrentar a la pandemia su gestión fue corta.
Giovani Pacheco es el cuarto director de la AISEM, posesionado el 29 de abril. Según sus palabras de ese día, agradeció la invitación realizada por el ministro de Salud, Marcelo Navajas.
“Fundamentalmente quiero que le vaya bien a la ciudadanía, la AISEM está jugando un rol muy importante, es una agencia de las más importantes en la actual coyuntura, donde tenemos que entregar insumos, materiales, equipamiento médico para preservar la salud de todos los profesionales, de todas las autoridades, de todo el equipo médico y también de la población, para que no se infecten con el coronavirus”.
“Pero, al mismo tiempo, también tenemos que trabajar para llegar a tiempo con el equipamiento para salvar vidas de las personas que lamentablemente están o se van a contagiar. Voy a desplegar toda mi capacidad, experiencia y conocimiento por el país, por la población, para que nos vaya bien a todos”, declaró según el boletín de prensa de la entidad, de esa fecha.
Pacheco, Navajas y otros funcionarios del Ministerio de Salud están acusados de comprar 170 respiradores de la empresa española IME Consulting Global Services SL con un presunto sobreprecio.
La Presidenta, a través de su cuenta en Twitter anunció: “Como Presidenta, he instruido una auditoría a todas las compras que se han hecho en salud en toda mi gestión y desde la creación de AISEM. Voy a presentar ese detalle a las familias bolivianas”. (21/05/2020)






