Con la mirada fija en el camino, pero sin dejar de apretar con las mandíbulas el agarrador de una pequeña bolsa, la mañana del jueves Ody acompañó a Lizzeth a las compras semanales en Tupiza. Durante unas 15 cuadras de distancia él estuvo a paso firme junto con su familiar humana.
Su andar no pasó desapercibido para los pobladores de aquel valle potosino, quienes lo vieron cruzar por el puente carretero que está sobre el río Tupiza.
Entre ellos estaba el artista y fotógrafo Luis Fernando Chumacero. Él lo vio la semana pasada y le hizo algunas fotos, el jueves volvió a retratar al can. “Llevo siempre conmigo una cámara Canon t6i con la que también hice las fotos de los perritos militares aquí en Tupiza”, explica.
Chumacero conversó con la dueña de Ody, Lizeth, y ella le contó que el perro golden tiene cinco años y le gusta bañarse, hacerse rascar, se hace el muerto y pide su comida.
“Es como un niño muy inteligente”. El fotógrafo contó a La Razón que fue testigo del cariño existente entre Lizeth y Ody… eso sí, éste jamás deja caer su bolsa de mercado.
En la ciudad de La Paz hay otro comprador sobre cuatro patas, es Oberyn el compañero de Sayuri Loza. Él es peludo, tiene cuatro años y suele rondar con su aguayo por el mercado de El Tejar.
“Al Oberyn no le hemos enseñado (a cargar su aguayo e ir de compras), porque yo siempre lo sacaba y lo saco ahora cuando hago las compras. Él nos ha visto y ha aprendido. Es divertido para las caseras y para él hacer compras”. Años atrás, Remedios Loza solía llevarlo al mercado y ahí fue cuando empezó a cultivarse el cariño entre el can y quienes están en el abasto.
Cuando Sayuri le dice que irán de compras, el can se apresura en ir por su arnés, aguayos y bolsas para ir donde sus amigas caseras.
“Es muy inteligente”, dice orgullosa Sayuri quien compartió con este mediio algunas fotos de ambos, de antes de la cuarentena. Ella continúa: “Como es tan tierno se ha ganado el cariño de todos”.
“Chocolate ¿cómo estás?”, suelen preguntarle cuando se les acerca. A Oberyn le gusta comer durazno, mandarina, naranja y algo de pasto que le invitan las vendedoras. Eso sí, jamás vuelve con las patas vacías y es el encargado de transportar higos, locotos, entre otros productos. (24/04/2020)













