Debido a la pandemia, la casa del escritor estadounidense Ernest Hemingway no solo perdió a sus turistas, sino también a un gran número de empleados.
Sin embargo, aún cuenta con algunos visitantes continuos: los gatos de seis dedos. Varios años atrás, el escritor recibió como regalo un felino con una anomalía genética.
Hoy en día existen más de 50 descendientes que se convirtieron en uno de los mayores atractivos de la isla Key West, más cercana a La Habana que a Miami.
Los gatos son cuidados por el escaso personal de la Casa y Museo Hemingway que aún ofrece visitas guiadas a los excursionistas locales durante esta época, indicó la agencia AFP.






