El club Wilstermann enfrentará el martes a un Colo Colo de Chile magullado por la severa crisis deportiva que atraviesa, sumido en la penúltima posición del torneo trasandino, mermado por las bajas por lesiones de sus jugadores y con limitaciones físicas por el trajín de partidos que ha tenido en su campeonato doméstico.
El equipo que dirige el argentino-boliviano Gustavo Quinteros no levanta cabeza pero aspira a lograr algo en el ámbito internacional.
Lo que más le preocupa al estratega son las ausencias, al menos 10 jugadores del primer plantel se encuentran lesionados.
“Sinceramente, no pensé que íbamos a tener estos problemas tan graves. Porque si tuviéramos a todos a disposición, podríamos refrescar en varias posiciones y tener un equipo que pueda competir hasta que todos se pongan al cien”, enfatizó Quinteros en una conferencia de prensa reciente.
El cuerpo médico de los albos reportó que Felipe Campos, Matías Zaldivia, Julio Barroso, Ronald de la Fuente, Williams Alarcón, Matías Fernández, Carlo Villanueva, Leonardo Valencia, Pablo Mouche y Javier Parraguez están lastimados; hay otros que se vienen recuperando desde hace varias semanas pero aún no están en condiciones.
Gustavo Quinteros asumió hace más de una semana la conducción del equipo, en ese lapso empató con Coquimbo (2-2) y cayó con la Unión Española (3-5).
Debutará en el banquillo de los chilenos en Libertadores el martes (20.30) en Santiago por la última fecha del grupo C. El elenco santiagueño ocupa la última posición de la serie con seis puntos, los mismos que el uruguayo Peñarol pero éste con mejor diferencia de gol, Wilstermann es segundo con siete y el brasileño Atlético Paranaense es el puntero con 10 unidades y ya clasificado.
Avanzan a octavos los dos primeros y el tercero va a la Sudamericana, por lo que Colo Colo está obligado a ganarle al de Bolivia.
Con un triunfo Wilstermann clasifica sin depender de nadie, si empata deberá aguardar que el equipo charrúa no le gane a Paranaense.
(16/10/2020)






