Empleados y clientes de la compañía de videojuegos Capcom están preocupados por su seguridad personal y virtual tras la publicación de información privada a causa del ciberataque que sufrió la empresa a principios de noviembre a manos del grupo de hackers Ragnar Locker, según el portal especializado Eurogamer.
Durante noviembre, Capcom estuvo consultando con expertos y también con la Policía sobre cómo lidiar con esta situación. Según el sitio web Bleeping Computer, los hackers exigieron un pago mayor a $us 11 millones para no filtrar la información robada, pero la compañía no cedió a estas demandas.
Hoy, más 350.000 archivos fueron filtrados, incluyendo nombres completos, direcciones, teléfonos, fechas de nacimiento y hasta fotos de empleados y clientes de la empresa asiática.
Todos y cada uno de estos datos son herramientas valiosas para que un hacker pueda realizar un ciberataque más efectivo contra cualquiera de estas personas, según el portal especializado HackerOne.
Datos revelados
Si bien la compañía de videojuegos japonesa no pudo confirmar cuánta información había sido en verdad filtrada, mediante un comunicado en redes sociales aseguraron que ningún número de tarjeta de crédito, de empleados o clientes, fue revelado.
Sin embargo, la “nota de rescate” que envió el grupo Ragnar Locker implica que tienen más información no filtrada y que la irán publicando on line en los próximos días.
A esto se suma que los responsables del ciberataque liberaron información confidencial de los próximos planes de Capcom en el mercado de videojuegos, entre los que figuraban proyectos para el Nintendo Switch y una nueva entrega de Resident Evil para abril de 2021.






