Este martes 29, finalmente se determinó que los restos encontrados en los Yungas en 2013 son del exteniente de policía Jorge Clavijo. A tiempo de hacer este anuncio, la Fiscalía General dio por cerrado el caso.
“Podemos concluir, de forma inobjetable y con absoluta certeza técnica y científica, que a través de la fotografía y genética forense, los restos cadavéricos exhumados pertenecen a Jorge Raúl Clavijo Ovando”, resaltó el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa.
Entre los detalles técnicos, se determinó que la prueba genética de los restos y la recolectada del hijo de Clavijo confirman que el cadáver es del “padre biológico” del adolescente.
También se determinó que tanto por línea materna como por línea paterna, los restos corresponden a los progenitores de Clavijo.
En 2013, el entonces oficial de policía fue acusado de asesinar a su esposa, la periodista Hanalí Huaycho, y luego despareció. La Policía halló los restos de un hombre colgado en un árbol en un sector de los Yungas y aseguró que se trataba del exagente; desde ese momento la familia observó el mencionado reporte pericial.
Los restos fueron exhumados debido a que la propia Fiscalía tenía dudas sobre si el cadáver era del exteniente Clavijo.
Las dudas habían sido alimentadas por la implicancia que tenía el caso con la toma del Hotel Las Américas, en el que se acusa al gobierno de Evo Morales de armar el caso, sembrando pruebas; que en realidad se habría hecho “desaparecer” al “verdadero” Clavijo.
Uno de los más interesados en mostrar que los restos no eran de Clavijo fue el actual gobierno transitorio. El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, había demandado la exhumación.
En los primeros días octubre, el viceministro de Régimen Interior y Policía, Javier Issa, incluso informó que cuentan con mensajes y llamadas telefónicas de personas que conocen a Jorge Clavijo, las que dicen haberlo visto con vida en Perú, Chile y México.
Con el informe de este jueves, la Fiscalía General cerró el caso.
(129/10/2020)






