El presidente Luis Arce destacó la abrogación de los decretos 4139 y 4181 aprobados en el gobierno de “de facto” de Jeanine Áñez porque —en su criterio— de alguna manera ponían en riesgo la seguridad alimentaria en el país.
La primera autoridad hizo referencia al Decreto Supremo 4139, promulgado en enero, que liberaba las exportaciones dejando sin efecto el certificado de abastecimiento interno y precio justo. El otro, 4181, promulgado en marzo de 2020, establecía un nuevo procedimiento para la devolución del gravamen arancelario para la importación de mercancías.
“Abrogamos los decretos 4139 y 4181 que el gobierno de facto aplicó para ‘liberar las exportaciones’. Esa medida solo favoreció a grandes exportadoras e importadoras y puso en riesgo la seguridad alimentaria de Bolivia. Esta abrogación contribuye a la recuperación de la economía”, escribió Arce en su cuenta Twitter.
Según el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, el Decreto 4139 podía influir en el incremento de precios y desabastecimiento de productos como la carne de res, la carne de pollo, el trigo, arroz y maíz. Mientras que el 4181, según explicó, daba beneficios en términos de plazos, pagos para el porcentaje y la devolución del gravamen arancelario de empresas exportadoras e importadoras.
