Pese a que el Gobierno determinó un aporte de capital de Bs 37,4 millones para la reactivación de Boliviana de Aviación (BoA), la aerolínea tiene previsto bajar sus costos operativos. Entre los ítems se encuentra la reducción de salarios en un 20%.
Según el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, los ajustes permitirán el “ahorro” de recursos, que necesita la compañía para enfrentar la crisis económica y ser más eficiente.
“Vamos a reducir los costos en los salarios, pensamos reducir ahí un 20%, vamos a redefinir los alquileres, los leasing porque en estos momentos hay aeronaves a nivel internacional mucho más baratos (…) vamos a optimizar la asignación de tripulantes en cabina, reducción de uso de hoteles, vamos a reestructurar orgánicamente el salario, pensamos reducir ahí un 20%”, explicó la autoridad a BTV.
En una entrevista con LA RAZÓN, el gerente de BoA, Ronald Casso, reveló que la empresa estatal enfrenta pérdidas que superan los $us 132 millones, por lo cual la aerolínea se prepara para una “reingeniería” que asegure su sostenibilidad a largo plazo.
“La puesta en tierra de su flota de aeronaves tuvo un efecto negativo en la generación de ingresos; $us 132 millones de afectación; que impactaron los saldos financieros de la empresa, siendo estos mínimos para asegurar el pago de bienes y servicios esenciales para la operación”, declaró.
El ejecutivo principal de la aerolínea retornó al cargo el pasado 2 de diciembre con el desafío de sacar a flote la compañía que, producto de una mala administración durante el último año, a la fecha no opera ni al 50%.
“La empresa que dejé no es la misma: la pandemia azotó al país y la aerolínea estatal pasó de generar ingresos de entre $us 25 y 30 millones al mes, a cero durante varios meses, por lo que el pago de obligaciones como salarios, impuestos, alquileres, pago a proveedores, entre otros, fue imposible de cumplir”, explicó Casso.
De acuerdo al parágrafo I del Decreto Supremo 4429 del 23 de diciembre, se autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas a realizar el aporte de capital de Bs 37.4 millones a la aerolínea estatal con recursos provenientes del Tesoro General de la Nación (TGN).
Para este aporte de capital, se argumentó en esta norma “que las decisiones asumidas en BoA por la anterior administración, como ser la supresión de rutas rentables, descuido en el mantenimiento de la flota de aeronaves, acumulación de deudas tributarias y otras en desmedro de la empresa pública y a favor de intereses particulares, sumado a esto los efectos de la pandemia del COVID-19, han llevado a la empresa a una situación financiera delicada que obliga a asumir medidas de soporte para que el Estado garantice a la población boliviana el acceso a un servicio de transporte aéreo seguro y de calidad”.
